Si le faltaba un condimento al trascendental partido de esta noche entre Boca y Universidad Católica, por la última fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores, era la presencia de Paulo Dybala en La Bombonera. La Joya, que todavía no definió su futuro y mantiene chances de vestir la camiseta azul y oro a partir del segundo semestre del año, tendrá un palco reservado por su amigo Leandro Paredes para presenciar el encuentro que comenzará a las 21.30.
El equipo dirigido por Claudio Úbeda está obligado a ganar para clasificarse a los octavos de final, y el clima que se vivirá en Brandsen 805 promete ser uno de los grandes atractivos de la noche. En ese contexto, la presencia del futbolista de la Roma no pasa desapercibida y alimenta la ilusión de los hinchas xeneizes.
Cuatro días después de conseguir la clasificación a la Champions League con la Roma tras siete temporadas, Dybala se encuentra en Argentina disfrutando de sus vacaciones junto a su familia. El cordobés ya sabe que no disputará el próximo Mundial, luego de que Lionel Scaloni no lo incluyera en la prelista de 55 jugadores.
Entre sus actividades en Buenos Aires aparece la posibilidad de vivir una noche copera en La Bombonera. La invitación llegó de parte de Leandro Paredes, excompañero y uno de sus amigos más cercanos, quien además encabeza el “operativo seducción” para convencerlo de sumarse a Boca a partir de julio.
Mientras tanto, el futuro del atacante de 32 años continúa siendo una incógnita. En los últimos días crecieron las versiones sobre una posible renovación con la Roma, impulsadas por publicaciones en redes sociales, declaraciones del entrenador Giampiero Gasperini y rumores surgidos desde medios italianos. Sin embargo, también aparecieron señales vinculadas a Boca;recientemente cambió de representación y ahora es asesorado por Kristian Bereit, de la agencia KMB.
La empresa de representación estuvo relacionada en los últimos años con varias incorporaciones del fútbol argentino, entre ellas las de Ander Herrera, Tomás Belmonte, Santiago Ascacíbar, Marcos Rojo y Sergio Romero.
La noche de este jueves podría transformarse en un factor importante para el futuro de Dybala. Un Boca clasificado a los octavos de final de la Copa Libertadores resulta mucho más seductor que un equipo disputando los playoffs de la Copa Sudamericana. Además, las históricas “noches de Copa” en La Bombonera podrían influir en su decisión y despertarle el deseo de vivir esa experiencia desde adentro de la cancha.
Otro aspecto que también podría pesar en la elección del delantero es su situación familiar. En marzo fue papá de Gia y la posibilidad de criar a su hija cerca de sus seres queridos, tanto de su familia como de la de Oriana Sabatini, aparece como un punto importante al momento de evaluar un eventual regreso al país.
De todas maneras, las especulaciones se resolverán en los próximos días, cuando Dybala tome una decisión definitiva sobre su carrera. La oferta de Boca continúa sobre la mesa y desde el club mantienen una postura clara; recién iniciarán negociaciones formales una vez que el futbolista anuncie su salida de la Roma. Mientras tanto, el conjunto italiano también busca retenerlo, aunque con un salario menor al que percibía, pero con el atractivo de disputar nuevamente la Champions League.
