El dolor sigue siendo inmenso para la familia de Mariana Ibañez, la joven que perdió la vida tras ser embestida por una camioneta cuando se dirigía a trabajar durante la mañana del pasado 6 de junio. A más de una semana de la tragedia, su hermano Santiago habló en el programa Primera Mañana y recordó quién era Mariana, agradeció las muestras de afecto recibidas y renovó el pedido de conciencia y responsabilidad al volante.
“Estoy bien, aunque cuesta mucho hacer llevadero el tema. Hay una familia muy triste. No es solamente el fallecimiento de ella, hay muchas cosas detrás”, expresó.
Santiago contó que este fin de semana realizaron la misa de las nueve noches en la capilla María Reina y se mostró conmovido por la cantidad de personas que acompañaron a la familia.
“No me imaginaba el apoyo ni la convocatoria que tuvo la misa. Quiero agradecerle a toda la gente que se tomó el tiempo, con el frío que hacía, para acompañarnos”, señaló.
En medio del dolor, los familiares decidieron crear espacios en redes sociales para compartir recuerdos de Mariana y mostrar quién era realmente la joven más allá de la tragedia que conmocionó a Santiago del Estero.
“Queríamos mostrar a todos quién era Mariana. No solamente una hermana, una hija o una nieta. Realmente perdimos un gran valor para la sociedad”, afirmó. Según relató, en los últimos días recibieron innumerables mensajes, anécdotas y videos de personas que la conocieron y que fueron ayudadas por ella.
“Había gente que iba a comprar a su trabajo y no le alcanzaba para pagar. Ella les daba igual las cosas y les decía que después le pagaran. A veces compraba ella misma para ayudarlos. Después esas personas volvían y le devolvían el dinero. Yo no dimensionaba todo eso”, recordó emocionado.
Al hablar de la relación entre hermanos, Santiago describió a Mariana como una compañera incondicional: “Era muy compañera, una excelente amiga. Hablábamos todos los días. A veces no coincidíamos por los horarios y nos veíamos poco, pero siempre encontrábamos tiempo para compartir”, relató.
También recordó que, tras la pérdida de su madre años atrás, la familia había aprendido a valorar los momentos simples. “Entendimos que la vida debía llevarse de otra manera. Vivíamos día a día. Soñábamos a corto plazo: compartir una comida en familia, viajar, estar juntos. Ella además estudiaba para contadora”, contó.

Respecto de la investigación judicial, prefirió ser prudente y dejar el tema en manos de quienes llevan adelante la causa: “No puedo hablar mucho del tema. Estamos a la espera de las audiencias y prefiero que eso lo hablen quienes corresponden”, manifestó. Sin embargo, sí dejó un fuerte mensaje sobre las consecuencias de conducir de manera irresponsable y sobre el dolor que genera el abandono de una víctima tras un siniestro vial.
“Quiero que se conozca el caso de Mariana y que no le vuelva a ocurrir a otra persona. Esto nos pasa hoy a nosotros, pero podría haber sido el padre, el hijo o el hermano de cualquiera”, expresó.
Y agregó: “Salir a trabajar y que te pase algo así, y que encima te abandonen, es muy triste. No puede ser tan inhumano dejar a una persona tirada en plena avenida. Podría haber asumido su culpa”.
Santiago también recordó los dramáticos momentos en los que la familia comenzó a buscar a Mariana aquella mañana. “Yo llegué a trabajar y mi papá me llamó para decirme que Mariana no había llegado. Entonces salí a buscarla. Ella había salido en la moto y yo también. Fuimos prácticamente al mismo tiempo. Cuando llegué, ya la estaban levantando”, relató.
Finalmente, pidió mayor responsabilidad al volante y que quienes protagonicen un hecho de tránsito asuman las consecuencias de sus actos: “No hay que consumir alcohol cuando se está al volante. Hay que hacerse cargo de las acciones. No irse, no abandonar a una persona, porque puede costarle la vida”, sostuvo.
Sobre el dolor que lo acompaña desde entonces, fue contundente: “Lo que más me duele es que nunca tuvo la intención de parar. Quizás si se detenía y la ayudaba, la historia podría haber sido otra”.
Mientras intenta sobrellevar la ausencia de su hermana, Santiago también acompaña a su padre Claudio, quien atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida.
“Mi papá ahora está un poco mejor. Lo estamos tranquilizando. Estaba emocionalmente muy complicado y hoy me toca a mí ayudarlo a levantarse”, concluyó.
