De acuerdo con el último relevamiento estadístico oficial publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), los niveles de consumo masivo no lograron consolidar el rebote esperado por los despachos oficiales. El informe técnico correspondiente al cierre del primer cuatrimestre del año encendió las alarmas de las cámaras empresariales, al confirmar que tanto las ventas en los supermercados como en los centros de compras mayoristas se mantuvieron en terreno contractivo, profundizando una tendencia recesiva que golpea al comercio.
La parálisis de la demanda interna y el retroceso en términos reales de la facturación en los grandes centros de consumo generaron una inmediata ola de preocupación en el sector privado del país.
En Santiago del Estero, los comerciantes locales, nucleados en las federaciones provinciales, comenzaron a advertir que el parate ya afecta la sostenibilidad operativa de los locales de cercanía.

Los números del INDEC: supermercados y mayoristas profundizan la caída real en el cuatrimestre
El desaglose de las planillas oficiales del INDEC expone la magnitud del enfriamiento de la actividad comercial. Al evaluar el comportamiento de los supermercados a nivel nacional, los datos desestacionalizados muestran una caída en las ventas del 0,1% en abril respecto al mes anterior, acumulando un terreno marcadamente negativo en la comparación interanual. El escenario se vuelve aún más restrictivo al poner la lupa sobre los salones de venta mayoristas —el canal históricamente elegido por las familias y los pequeños almaceneros para amortiguar la pérdida de poder adquisitivo—, donde las operaciones registraron un retroceso acumulado que borró cualquier margen de recuperación frente al invierno pasado.
Los analistas económicos destacan que esta contracción sistemática se produce a pesar de la marcada desaceleración de la inflación que exhibe la era libertaria. Sin embargo, el fenómeno de la inflación en dólares y la lenta recomposición de los salarios reales frente al costo de la canasta básica de alimentos provocaron un fuerte cambio en el comportamiento del consumidor.
El desesperado pedido de rescate de las cámaras comerciales frente al enfriamiento del mercado
Ante la persistencia de las planillas en rojo, los principales referentes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y las cámaras de supermercados del interior elevaron una solicitud de auxilio urgente dirigida a las carteras de Hacienda nacionales y provinciales. El sector solicita la implementación de herramientas de alivio fiscal y líneas de financiamiento a tasas subsidiadas para evitar que la caída de las ventas se traslade de forma directa al cierre de sucursales y la consecuente pérdida de puestos de trabajo genuinos en las cadenas de distribución regional.
