Fanatismo, fe y pantallas: los temas que puso sobre la mesa el psicólogo de TDI
El psicoanalista Juan Leopoldo Ramos analizó el fenómeno de identificación con el capitán argentino, los riesgos del fanatismo, el miedo a iniciar terapia, la relación entre fe y la salud mental.

La tercera jornada de TDI por Info Stream transitó por temas tan diversos como apasionantes. El cumpleaños número 39 de Lionel Messi fue el punto de partida de una emisión que combinó emociones, anécdotas, recuerdos, humor y reflexiones sobre la salud mental.

Durante las primeras horas del programa, los conductores Thami Poblete, Benja Umbides, Pablo Troncozo, Rodri Fiad y Luciana Sposetti compartieron saludos de santiagueños al capitán de la Selección Argentina, repasaron videos emotivos y recordaron algunas de las entrevistas más descontracturadas y divertidas que brindó el astro rosarino a lo largo de su carrera.

La charla derivó luego hacia experiencias personales vinculadas a historias de apariciones, espantos y situaciones difíciles de explicar que tanto integrantes del equipo como miembros de la producción afirmaron haber vivido en algún momento de sus vidas, generando uno de los segmentos más comentados de la transmisión.

Messi y el orgullo colectivo

En la última hora del programa llegó el turno de la columna del psicoanalista Juan Leopoldo Ramos, quien fue consultado sobre distintos temas por los conductores y la audiencia.

La primera pregunta giró en torno al fenómeno Messi y la profunda identificación que genera en gran parte de la sociedad argentina.

Ramos explicó que el capitán de la Selección despierta sentimientos que exceden lo deportivo. Según señaló, “Messi representa una figura con la que muchas personas se identifican porque encarna valores y características que generan orgullo colectivo”.

Desde la mirada psicoanalítica, sostuvo que “el reconocimiento internacional que recibe el futbolista impacta también en la autoestima de quienes lo admiran, reforzando una construcción positiva de la identidad argentina frente al mundo”, sostuvo.

Fanatismo y violencia

Otro de los ejes de la conversación fue el fanatismo deportivo y sus posibles consecuencias.

Ramos diferenció la admiración genuina de las formas extremas de fanatismo, señalando que “cuando una persona queda atrapada en posiciones rígidas y cerradas puede aparecer la agresividad”.

En ese sentido, explicó que “muchas veces la violencia asociada al deporte no nace en el estadio ni en el partido, sino que encuentra allí una vía para expresarse”. Según indicó, “el fútbol puede convertirse en el escenario donde algunas personas descargan impulsos violentos que ya estaban presentes previamente”.

El temor a comenzar terapia

La charla avanzó luego hacia una pregunta frecuente: ¿cuándo es necesario acudir a un psicólogo?

El especialista señaló que “muchas personas sienten temor frente a la posibilidad de iniciar un proceso terapéutico porque creen que deberán enfrentarse a cuestiones personales difíciles o realizar cambios importantes en sus vidas”.

También mencionó algunos prejuicios habituales, como “el miedo a descubrir aspectos incómodos de uno mismo o la idea de que comenzar terapia implica necesariamente tomar decisiones drásticas”, recalcó.

Para Ramos, “lo importante es que exista una convicción personal y la disposición a probar si ese espacio puede resultar útil”. Además, destacó la importancia del vínculo que se construye entre paciente y terapeuta.

Fe, religión y psicología

Otro de los temas que despertó interés fue la relación entre la psicología, la religión y otras prácticas espirituales.

Consultado sobre quienes encuentran refugio en la fe, Ramos sostuvo que “el trabajo terapéutico no debe convertirse en un espacio de imposición ideológica”. Consideró que “cada persona tiene derecho a sostener sus creencias religiosas o espirituales y que el rol del analista consiste en acompañar procesos subjetivos sin juzgar”.

Explicó además que existen profesionales que trabajan desde perspectivas religiosas específicas, mientras que “el psicoanálisis suele enfocarse en comprender el sufrimiento y los síntomas de cada individuo sin tomar partido sobre cuestiones de fe”.

 

El desafío de desconectarse

Las preguntas de la audiencia también llevaron el debate hacia el uso excesivo de las pantallas.

Ramos recordó que existen numerosos estudios que advierten sobre los efectos que la hiperconectividad puede tener sobre la salud mental y sugirió la importancia de “generar espacios alternativos de descanso, como la lectura o actividades alejadas de los dispositivos electrónicos”.

Según explicó, en algunos casos “el consumo permanente de pantallas puede ser una forma de evasión frente a conflictos, ansiedades o situaciones que la persona todavía no logra identificar con claridad”.

Con reflexiones sobre la identidad colectiva, la pasión deportiva, la fe, la terapia y los hábitos digitales, la columna de Juan Leopoldo Ramos volvió a convertirse en uno de los segmentos centrales de TDI, generando intercambio, preguntas y debate entre conductores y espectadores.

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