La crisis económica y la pérdida del poder adquisitivo dispararon un fenómeno financiero alarmante en todo el país. Un reciente informe de la consultora 1816, basado en datos de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina (BCRA), reveló que la morosidad en bancos y billeteras virtuales alcanzó cifras récord en este inicio de julio de 2026. El relevamiento privado expone una cruda realidad: más de 7 millones de usuarios deudores fueron excluidos del sistema financiero y ya no pueden recibir nuevos préstamos.
Según los expertos, este ahogo es el resultado directo de la caída real de los ingresos y la destrucción del empleo, obligando a las familias a financiarse de manera insostenible.
Ante la falta de liquidez, los canales de microcréditos integrados en estas aplicaciones y las tarjetas de crédito tradicionales pasaron de ser un alivio temporal a convertirse en una trampa de deuda pesada.

Argentina endeudada: financiar la comida con tarjeta y el peligro del fiado
La radiografía del endeudamiento familiar muestra un cambio drástico en las razones por las cuales los ciudadanos acumulan saldos impagos. Un informe del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales advierte que el 56,6% de los hogares de la región no logró cubrir de forma adecuada la Canasta Básica Alimentaria durante el último mes. Lo más preocupante es el método de subsistencia: el 89% de las familias financió la compra de alimentos diarios mediante compras de fiado, tarjetas de crédito o dinero prestado a través de aplicaciones virtuales.
Al pagar únicamente el monto mínimo de los plásticos o refinanciar los saldos con las tasas de interés vigentes de las fintech, las cuentas se vuelven impagables en el corto plazo. El comercio minorista santiagueño, desde almacenes de barrio hasta supermercados regionales, ya reporta un incremento significativo en el rechazo de transacciones por falta de límite y demoras generalizadas en la cadena de pagos de los clientes habituales.
Los jóvenes, los más afectados por las deudas antes de su primer empleo
El relevamiento de la Central de Deudores encendió las alarmas de los analistas al identificar cuál es el grupo etario más golpeado por la morosidad. El endeudamiento afecta de manera drástica a los jóvenes, quienes ingresan al registro de morosos del Banco Central incluso antes de insertarse en el mercado laboral formal. La facilidad para acceder a líneas de crédito de montos bajos a través de billeteras virtuales, sumada a la falta de educación financiera, empujó a miles de chicos de entre 18 y 25 años al default técnico.
Especialistas del sector señalan que nueve de cada diez de estos jóvenes están en la central de deudores antes que estar registrados con un empleo en blanco. Sin ingresos fijos que permitan cubrir los consumos virtuales, quedan marcados con historial crediticio negativo en las bases de datos comerciales, lo que les bloqueará el acceso a herramientas clave para su futuro, como el alquiler de viviendas, la compra de bienes registrables o la solicitud de créditos productivos cuando decidan emprender.
Las pymes también entran en zona de riesgo por la caída del consumo
El ahogo financiero no distingue escala y ya se trasladó de la economía doméstica al sector corporativo. De acuerdo con los datos consolidados que el Banco Central hará públicos formalmente a finales de este mes, la morosidad en el sector empresarial saltó del 7,3% al 7,7% en el último bimestre, evidenciando las severas dificultades que atraviesan las pequeñas y medianas empresas para cumplir con sus obligaciones bancarias en un contexto de recesión prolongada.
