Mientras Boca continúa trabajando en el mercado de pases, la posible vuelta de Sebastián Villa parece estar cada vez más cerca de concretarse. Este sábado se confirmó que el atacante colombiano no viajará con la delegación de Independiente Rivadavia para el duelo frente a Tigre por los 16avos de final de la Copa Argentina, una decisión directamente relacionada con las negociaciones que mantienen ambas instituciones.
La ausencia del extremo en la nómina de convocados fue interpretada como una señal de que su salida es inminente. En Mendoza prefirieron preservarlo mientras avanzan las conversaciones con el club de La Ribera, que en las próximas horas presentaría una oferta formal para cerrar el traspaso.
El objetivo de Boca es resolver la operación lo antes posible para que el futbolista pueda incorporarse al plantel y comenzar una nueva etapa en el club donde brilló entre 2018 y 2023.
Si bien todavía no existe un acuerdo definitivo, el optimismo es compartido por ambas partes. En caso de que la negociación no llegue a buen puerto durante los próximos días, Villa permanecería en Independiente Rivadavia y estaría disponible para disputar la final de la Supercopa Argentina frente a Estudiantes de La Plata, programada para el 21 de julio en el estadio Mario Alberto Kempes.
Desde el inicio de las conversaciones, el propio futbolista dejó en claro su intención de regresar a Boca. Sus publicaciones en redes sociales con referencias a los colores azul y oro, además de los contactos mantenidos con Juan Román Riquelme, reforzaron la posibilidad de una segunda etapa en el club.
Durante su primer ciclo como jugador xeneize, Villa disputó 172 partidos oficiales, convirtió 29 goles, aportó 32 asistencias y conquistó siete títulos. Sin embargo, su salida estuvo marcada por conflictos con la dirigencia y la condena judicial por violencia de género, un antecedente que continúa generando opiniones divididas entre los hinchas de Boca.
Con la negociación encaminada y su ausencia en la Copa Argentina, el regreso del colombiano parece estar cada vez más cerca de hacerse realidad.
