A pocos días de celebrar los 473° años de la Madre de Ciudades, es imposible no volver al pasado y hacerlo presente, la nostalgia baila en cada chacarera y las comidas regionales regalan un escape a la infancia, a los rosquetes y empanadillas de la abuela, esos que se acompañaban con una taza de matecocido.
Hoy la Feria Artesanal, ubicada en el Parque Aguirre en la ciudad de Santiago del Estero está envuelta en historias de santiagueñas que orgullosas se erigen en sus stands compartiendo con cada visitante una entrada al sabor de la “añoranza”. Roxana Fernández es una de ellas, una sonrisa y un plato en sus manos invita a todos los que visitan este espacio a probar sus dulces. Ella es del barrio Primera Junta, profesora de inglés y junto a su marido decidieron emprender en la panificación de productos regionales para hacerle frente a la crisis y tener un sustento más. “Comenzamos con una pastaflora, una tarta de manzana y un anillo de naranja”, recuerda los inicios de Dulce Tentación.
“Somos una familia de emprendedores”, explica Roxana quién además agrega que su esposo es el encargado de elaborar los productos locales como pancachos, alfajor santiagueño, entre otros.
“Siento satisfacción, alegría y ganas de seguir emprendiendo cada vez que un cliente halaga nuestros productos. Siempre nos buscan para comprarlo”, señala.

La cocina santiagueña, un legado de generación en generación
Roxana cuenta que más allá de su amor por la repostería, los primeros pasos en la elaboración de alimentos los hizo de la mano de su mamá “a ella le gustaba hacer cositas dulces, cuando yo era chica solía hacerlo al lado de ella y en el caso de mí marido es de cuna lo que se aprendió, él a partir de su madre que amasaba muchisimo, unos hermosos panes caseros, empanadillas, rosquetes”, menciona.
Hoy el legado en la familia Fernández continúa, ese saber ancestral que perdura como el calor santiagueño se extiende a sus hijos “esa historia de nuestros abuelos y de nuestros padres también la compartimos con nuestros hijos, de alguna manera, en el que pesamos la harina, cortamos la masa, ellos ya están aprendiendo”.
El secreto del rosquete
Como experta culinaria Roxana nos cuenta que un buen rosquete debe estar compuesto por una masa que no esté dura, que sea relativamente blanda y que no sea tan dulce para que se pueda contrarrestar con el merengue. El merengue tiene que ser cocinado.
Un mensaje para todos los emprendedores locales
En un contexto marcado por la crisis económica, Roxana alienta a todas aquellas personas que desean emprender “empiecen desde cero como lo hicimos nosotros, no bajen los brazos, empiecen de a poquito y van a ir viendo como van a superar los obstáculos, la gente lo va a ir conociendo y apuesten a ofrecer productos de calidad”.
