Mermelada de mandarina con champagne y salsa de sandía: los sabores innovadores que llegan desde Loreto a la Feria Artesanal
En el espacio de las Agencias de Desarrollo Territorial (ADT), Patricia Leguizamón presenta una propuesta que combina recetas familiares, producción agroecológica e innovación. Desde la colonia Hipólito Irigoyen, en Loreto, elabora dulces, salsas y productos gourmet con frutas y verduras de su propia finca.

En cada edición de la Feria Artesanal de Santiago del Estero aparecen propuestas que sorprenden por su originalidad, y una de ellas es “De la Casa de Dora”, el emprendimiento de Patricia Leguizamón, que participa por tercer año consecutivo con un puesto ubicado en la carpa de las Agencias de Desarrollo Territorial (ADT).

Desde la colonia Hipólito Irigoyen, en el departamento Loreto, la productora llegó con una amplia línea de alimentos agroecológicos que incluyen mermeladas, dulces tradicionales, salsas dulces y picantes, además de algunos productos de vivero. Detrás de cada frasco hay una historia familiar, una forma de producir respetuosa con el ambiente y una apuesta permanente por la innovación.

La colonia donde vive está integrada por cerca de veinte familias productoras, cada una dedicada a distintas actividades. Mientras algunos vecinos se especializan en la producción de alfalfa o verduras, ella decidió darle valor agregado a la cosecha elaborando alimentos artesanales con materias primas obtenidas en su propia finca.

Patricia Leguizamón, en su puesto de la Feria Artesanal.

La Feria Artesanal muestra innovación, recetas familiares y sabores que sorprenden

“Todo, salvo la frutilla, es producido por nosotros”, explicó Patricia al destacar que trabajan bajo un sistema agroecológico, sin conservantes y buscando que los alimentos lleguen a la mesa con su sabor más natural. Incluso asegura que las pequeñas imperfecciones en las verduras son una muestra de ese proceso. “Siempre decimos que es normal que una acelga tenga agujeritos porque el gusano la comió. Si está impecable…permitime dudar”, comentó entre risas.

El emprendimiento lleva el nombre “La Casa de Dora” como homenaje a su madre, cuyas recetas siguen siendo la base de muchos de sus productos. Sin embargo, esa tradición convive con propuestas innovadoras que buscan conquistar nuevos paladares.

Entre las elaboraciones más llamativas aparecen la mermelada de mandarina con champagne, el mamón con caramelo, la combinación de mandarina y zanahoria, además de salsas pensadas para acompañar diferentes comidas. Una de las más originales es la salsa de sandía, ideal para carnes de cerdo en reemplazo de la miel, mientras que otra mezcla durazno con jalapeño para lograr un delicado equilibrio entre lo dulce y el picante.

Otra de las especialidades de la casa son las salsas elaboradas con distintas variedades de ajíes. Todo comenzó como un hobby con el chile serrano, pero la buena respuesta del público los impulsó a ampliar la producción incorporando jalapeño, cayena, cacho de cabra y habanero, cada uno con diferentes niveles de picor y preparaciones específicas. Algunas versiones incluyen tomate o mango, mientras que otras son elaboradas con ajíes al 100%, destinadas a quienes disfrutan de sabores intensos.

Acompañamiento de profesionales

La propuesta también incorpora productos desarrollados con el asesoramiento técnico de profesionales de la Universidad Nacional de Santiago del Estero, como la línea elaborada con tuna y nopal, además del reconocido arrope de tuna, uno de los productos más exclusivos debido a la gran cantidad de fruta que demanda su elaboración.

Patricia señaló que cada frasco lleva información sobre cómo fue elaborado y sugerencias para consumirlo, buscando que el cliente descubra nuevas formas de incorporar estos productos a su cocina. Las mermeladas tienen un valor de 7.000 pesos, mientras que el arrope de tuna cuesta 15.000 pesos debido al complejo proceso de producción.

Para la emprendedora, participar en la Feria Artesanal representa mucho más que una oportunidad comercial. Gracias al acompañamiento de las Agencias de Desarrollo Territorial pudieron asegurar nuevamente su espacio y, como cada año, viajan desde Loreto para permanecer los fines de semana en la Capital.

“Sabemos cuál es la situación económica, pero confiamos en nuestro producto. Hay muchas propuestas similares, pero nosotros mostramos lo que nos caracteriza: alimentos sin conservantes, elaborados con fruta cosechada en Loreto y con un sabor realmente natural”, expresó.

Finalmente, destacó el valor que tiene este tipo de encuentros para los pequeños productores del interior provincial. “Esperamos todo un año para volver a encontrarnos. Más allá de vender, estos espacios nos permiten conocer el trabajo de otros emprendedores, intercambiar experiencias y seguir creciendo. Vernos cara a cara nos da vida”, concluyó.

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