Emiliano “Dibu” Martínez volvió a responder en un partido decisivo y fue una de las piezas fundamentales de la Selección Argentina en la victoria por 3-1 frente a Suiza, en el alargue de los cuartos de final del Mundial 2026. Luego de la clasificación a las semifinales, el arquero analizó su actuación, resaltó el trabajo colectivo y comenzó a palpitar el compromiso frente a Inglaterra.
El marplatense llegó a la Copa del Mundo tras atravesar una preparación compleja debido a una lesión en el dedo anular de la mano derecha. A pesar de la posibilidad de someterse a una operación, decidió postergar la intervención para estar a disposición de Lionel Scaloni y defender el arco argentino en el certamen.
Frente al seleccionado suizo tuvo una de sus mejores producciones en el torneo. Aunque no pudo impedir el gol convertido por Dan Ndoye, respondió con varias atajadas determinantes durante los 120 minutos de juego, entre ellas un potente remate de Granit Xhaka, un mano a mano frente a Breel Embolo y un exigente cabezazo del propio delantero suizo.
Al finalizar el encuentro, Martínez se mostró conforme con su desempeño, aunque dejó en claro que siempre busca superarse.
“Soy un arquero y quiero atajar más de lo que me meten, pero bueno…”, expresó, recordando también las sensaciones que había dejado tras el sufrido triunfo frente a Egipto, cuando reconoció que sentía que podía haber aportado más al equipo.
El guardameta también destacó que su función va mucho más allá de las intervenciones bajo los tres palos.
“Ayudo mucho, no solo en atajar: cuando se toca con los pies, cuando tocan las pelotas largas. Pero saqué un partido adelante muy bueno, me sentí muy cómodo y quiero mejorar para la semifinal”, afirmó.
Durante el encuentro ante Suiza, Dibu volvió a demostrar su habitual conexión con los hinchas argentinos. En distintos momentos levantó los brazos para pedir mayor aliento desde las tribunas, especialmente cuando el conjunto europeo comenzaba a generar peligro y el equipo necesitaba el respaldo del público.
Ahora, el arquero tendrá por delante un compromiso cargado de simbolismo. Argentina enfrentará a Inglaterra en las semifinales del Mundial, un rival con el que Martínez mantiene un fuerte vínculo personal y profesional.
A los 17 años se instaló en Londres tras ser incorporado por Arsenal y desde entonces construyó casi toda su carrera en el fútbol inglés. Además de su paso por el conjunto londinense, defendió los colores de Oxford United, Sheffield Wednesday, Wolverhampton y Reading, hasta consolidarse como una de las grandes figuras del Aston Villa.
Con ese recorrido, el arquero dejó en claro que el encuentro tendrá un significado especial, aunque sin perder de vista el objetivo deportivo.
“El respeto va a estar: mis hijos nacieron ahí, hace 16 años que convivo ahí, así que solo queda disfrutar ese partido y tratar de ganarlo como todos”, aseguró.
La esperada semifinal entre Argentina e Inglaterra se disputará el miércoles desde las 16 en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, donde la Albiceleste buscará un lugar en una nueva final mundialista con Emiliano Martínez como uno de sus grandes referentes bajo los tres palos.
