Jannik Sinner volvió a demostrar por qué es el número uno del mundo. El italiano derrotó a Alexander Zverev por 6-7 (7), 7-6 (2), 6-3 y 6-4, luego de tres horas y 46 minutos de juego, y se consagró bicampeón de Wimbledon, levantando además el quinto título de Grand Slam de su carrera.
La final comenzó con un altísimo nivel de ambos tenistas. Los dos mantuvieron con autoridad sus turnos de saque durante gran parte del primer set y las emociones llegaron recién en el tie break. Allí, Zverev mostró mayor solidez en los puntos decisivos para quedarse con la primera manga y cortar una racha de 14 sets consecutivos perdidos frente al italiano.
El segundo parcial tuvo un desarrollo muy similar, aunque esta vez fue Sinner quien impuso condiciones en el desempate. El nacido en San Candido dominó el tie break con autoridad para igualar el encuentro y cambiar definitivamente el rumbo de la final.
A partir de allí, el número uno del ranking tomó el control del partido. Con mayor consistencia desde el fondo de la cancha y aprovechando los errores del alemán, se quedó con el tercer set por 6-3 y cerró el encuentro en el cuarto por 6-4, revalidando el título conseguido en 2025.
Sinner llegó a Londres como campeón defensor y dejó en el camino a Miomir Kecmanovic, Nuno Borges, Jenson Brooksby, Shintaro Mochizuki, Jan-Lennard Struff y Novak Djokovic, antes de superar a Zverev en la definición.
Tras la sorpresiva eliminación en la segunda ronda de Roland Garros, el italiano reaccionó de la mejor manera y volvió a imponerse en el césped del All England Club. Con esta consagración alcanzó los cinco títulos de Grand Slam, reafirmó su dominio en el circuito y sumó un nuevo capítulo dorado a su carrera.
