Con caída estimada del 30% en el consumo, bares y cervecerías enfrentan una dura crisis en todo el país

La crisis en el sector gastronómico no parece tener freno. Los bares y cervecerías de todo el país enfrentan una caída del consumo que alcanza al 30% anual, acompañado del cierre de locales de este tipo, la pérdida del poder adquisitivo y una retracción en la actividad económica.

Durante una entrevista publicada por AhoraPlay, Juan Nielsen, fundador de Temple Bar, explicó que observan una baja de entre 20 y 30% en el consumo. “Está totalmente quebrado“, afirmó y sostuvo que no se trata de un hecho aislado, pues también ocurre en los supermercados.

Si bien, dijo que hubo hubo una leve recuperación ya entrada la primera etapa del año, se trató de un repunte temporal. “Hubo una primavera en febrero, marzo y abril, pero en mayo y junio volvió a caer. Y eso le pega mucho al consumo barrial”, afirmó.

Tanto pequeños comerciantes, como grandes cadenas gastronómicas se ven afectados por esta situación. Pues es sabido que ante la pérdida de capacidad de compra, las familias abandonan los gastos antes dirigidos a salidas, entretenimiento o comidas fuera de casa.

Quizás lo más fácil de palpar sea el cierre de locales gastronómicos en distintas ciudades. Uno de estos casos lo tiene la cadena Antares que a fines del mes pasado anunció que cerrará el histórico establecimiento de Vicente López.

Más gastos, pero menos para bares y cervecerías

La retracción en el consumo no es ajena a la coyuntura económica nacional que castiga cada vez más a las familias argentinas. Según precisa un relevamiento de Ecolatina y ShoppApp, el 67% de los hogares afirma que no logra o apenas logra llegar a fin de mes.

En paralelo, los gastos fijos crecen, mientras los salarios se estancan. De acuerdo al Instituto Argentina Grande (IAG), los servicios públicos y el transporte -solo por mencionar algunos- representan un 15% más del salario que hace dos años.

Por su parte, el INDEC revela que el salario real de los trabajadores acumula una caída del 8,9% con respecto a noviembre de 2023. Esto, obviamente, reduce la capacidad de compra de los consumidores y golpea de lleno a los rubros fuera de los esenciales, como el de la gastronomía.

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