Efectivos de la Gendarmería Nacional lograron incautar un cargamento de 443 kilos de cocaína en Monte Quemado. El hallazgo ocurrió en la madrugada del miércoles, tras un riguroso chequeo del vehículo.
El procedimiento principal se desencadenó en la madrugada del miércoles, cuando los uniformados interceptaron un camión cisterna. Si bien, el vehículo fue fiscalizado en primera instancia en la ciudad de Copo, los equipos de control no detectaron anomalías, pero las sospechas de los investigadores motivaron su traslado hasta la ciudad de La Banda.
Allí, mediante la utilización de un escáner de alta precisión, lograron constatar la presencia del cargamento ilícito. Según detallaron los peritos, la banda utilizaba el denominado “sistema colombiano”: una estructura de doble fondo activada de forma hidráulica a través de un cableado oculto bajo el guardabarros trasero derecho del transporte. El chofer del vehículo, de apellido González, quedó inmediatamente detenido y se abstuvo de prestar declaración.
Fuga frustrada y secuestro de miles de dólares
En paralelo, las fuerzas federales ejecutaron una serie de allanamientos en la provincia de Salta para dar con la cúpula de la organización. El líder de la organización, conocido como “El Tío” fue arrestado en una vivienda sobre la calle Yrigoyen, en la ciudad fronteriza de Salvador Mazza, justo cuando intentaba escapar a Bolivia.
Los efectivos sorprendieron a la pareja del imputado mientras arrojaba hacia la propiedad colindante un bolso que contenía 65.000 dólares en efectivo y 20 teléfonos celulares, con el objetivo de destruir material probatorio. Los elementos fueron recuperados y puestos a resguardo junto con una camioneta de alta gama.
Por el momento, la causa suma un prófugo con pedido de captura internacional firmado por el juez federal de Salta, Julio Bavio: un sujeto de apellido Martínez, quien se encuentra intensamente buscado.
Tres años de escuchas y el nexo con el “Clan Loza”
El operativo es el resultado de un minucioso trabajo de inteligencia iniciado hace tres años por los fiscales de la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR), Mariana Gamba y Jorge Viltes Monier, junto al fiscal federal Eduardo Villalba. La causa nació como una derivación del histórico procedimiento “Ave Rapaz”, en el cual se desarticuló la estructura del Clan Loza con el secuestro de más de mil kilos de estupefacientes.
A través de intervenciones telefónicas a Gabriel Ignacio Abdala —condenado en 2019 por transporte de drogas—, los detectives lograron reconstruir los movimientos de la banda liderada por “El Tío”.
