Durante el mes de julio de 2026, el Gobierno nacional del presidente Javier Milei volvió a aplicar un severa recorte en el envío de recursos hacia las jurisdicciones provinciales. Las transferencias no automáticas o discrecionales del Estado nacional registraron un desplome interanual del 68% en términos reales, consolidando la política de estricto ajuste fiscal y déficit cero promovida por el Ministerio de Economía.
Esta retracción de fondos afectó de manera directa los ingresos presupuestarios de las provincias, limitando el financiamiento para obras públicas, programas de salud, educación y asistencia social.
En el caso de Santiago del Estero, la provincia sufrió una pérdida de recursos discrecionales que supera los 15.000 millones de pesos en comparación con el mismo período del año anterior, ubicándose entre los distritos más perjudicados del Norte Grande argentino.

El detalle del ajuste en las transferencias discrecionales de julio
El informe sobre la ejecución presupuestaria de las provincias revela que la caída en los Giros de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y partidas específicas alcanzó niveles récord en el séptimo mes del año. Mientras que en años anteriores estos envíos servían para compensar desequilibrios financieros locales, el esquema actual redujo estas partidas a su mínima expresión operativa.
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Pared al gasto no automático: El recorte del 68% real impactó principalmente en las transferencias para obras de infraestructura vial y vivienda.
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Fondos para educación y salud: Los envíos para programas sanitarios y el Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) mantuvieron una paralización casi total.
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Criterio de distribución: Las escasas partidas giradas durante julio se concentraron de forma prioritaria en acuerdos puntuales con distritos aliados.
La coparticipación federal tampoco logró compensar la caída
A la contracción severa en las transferencias discrecionales se le sumó un desempeño moderado de la Coparticipación Federal de Impuestos, la vía por la cual las provincias reciben fondos automáticos. Aunque la recaudación mostró una leve mejora nominal, la caída general del consumo e impuestos vinculados a la actividad económica impidió una recuperación en términos reales frente a la inflación acumulada.
