Manuel Adorni demora la presentación de su declaración jurada para junio
Fuentes cercanas al jefe de Gabinete confirmaron que el documento se entregará la próxima semana, dilatando los plazos inicialmente previstos y con fuertes choques en la interna oficialista con Patricia Bullrich y Victoria Villarruel.

El jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, presentará su declaración jurada de bienes los primeros días de junio, según confirmaron fuentes de su entorno más cercano a La Nación. El funcionario nacional es investigado por presunto enriquecimiento ilícito y la recepción de dádivas, motivada por el acelerado crecimiento de su patrimonio y su ostentoso nivel de vida desde que ingresó a la función pública.

Aunque a principios de mayo el propio presidente Javier Milei aseguró que su ministro coordinador ya tenía “los números listos”, y desde la Casa Rosada deslizaron que la presentación se realizaría en torno al 31 de mayo —coincidiendo con el primer vencimiento ante la Oficina Anticorrupción (OA)—, los plazos oficiales volvieron a sufrir una prórroga de una semana. La postergación estira casi un mes la definición de un trámite clave que, según allegados a Adorni, servirá para despejar todas las dudas sobre sus movimientos financieros.

Las cifras que componen el expediente judicial y que analiza la Justicia exponen un severo descalce entre los ingresos y los egresos de la familia del funcionario. Los registros de prueba acreditan deudas por un total de 335.000 dólares y gastos que escalan a los 408.662 dólares. El dato más complejo de justificar radica en los consumos con tarjetas de crédito de Adorni y su esposa, Bettina Angeletti: solo durante el año 2025, la pareja acumuló gastos plásticos por más de 85,1 millones de pesos, promediando unos 7,1 millones de pesos mensuales. En ese mismo período, el sueldo bruto del vocero devenido en jefe de Gabinete ascendía a 3,5 millones de pesos por mes, mientras que su cónyuge figuraba inscripta apenas como monotributista.

Presiones cruzadas en la interna oficialista

La estrategia de dilación adoptada por el jefe de Gabinete profundizó las rispideces y los pases de factura dentro del propio espacio de La Libertad Avanza. Tanto la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, como la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, presionaron públicamente para que Adorni transparentara sus bienes de forma inmediata con el fin de amortiguar el costo político que el escándalo le genera al Gobierno.

“Estamos esperando todos la declaración jurada de Adorni”, había azuzado Villarruel hace poco más de una semana. En sintonía, Bullrich había reclamado en televisión que el trámite se realizara “de inmediato” y avanzó en un gesto de diferenciación política al presentar su propia declaración jurada mucho antes del vencimiento legal.

A pesar del malestar que comparten varios dirigentes del oficialismo en el plano privado, cerca del ministro coordinador respondieron con firmeza: “A Manuel no lo van a apurar ni Patricia ni Victoria”. El funcionario se recuesta sobre el respaldo incondicional que le brindan el Presidente y su hermana, Karina Milei. El propio mandatario había intentado bajarle el tono a la interna semanas atrás argumentando que Bullrich solo había “spoileado” a Adorni, adelantando que el trámite estaba cerrado, una justificación que quedó debilitada frente a las nuevas prórrogas.

“Meseta informativa”

A ochenta días de iniciadas las revelaciones periodísticas y judiciales sobre sus viajes y su evolución patrimonial, los colaboradores de Adorni se muestran sumamente tranquilos y confían en que el caso no derivará en un llamado a indagatoria en los tribunales de Comodoro Py. Según argumentan desde los despachos oficiales, no existen elementos jurídicos de peso para una citación de esa magnitud sin contar antes con el documento de la Oficina Anticorrupción.

En el círculo íntimo del jefe de Gabinete pretenden que la causa penal entre en una “meseta informativa” una vez entregados los papeles a comienzos de junio, apostando a que la atención pública se desvíe con el inicio del Mundial de Fútbol.

No obstante, en sectores de la oposición y en redes sociales vinculadas al oficialismo predomina la lectura de que el estiramiento de los plazos le otorgó al funcionario un tiempo precioso para moldear y acomodar técnicamente su declaración jurada en base a las pruebas que fueron emergiendo en el expediente judicial. “Va a estar todo justificado y perfecto. Los números cierran”, insistieron de forma tajante desde el entorno de la Jefatura de Gabinete.

 

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