La investigación por la muerte de Mariana Lourdes Ibáñez continúa avanzando con nuevas medidas probatorias y la querella insiste en un cambio de calificación legal que podría agravar la situación procesal de Nahuel Ferreyra, el joven que permanece detenido acusado de haber protagonizado el siniestro vial ocurrido en la madrugada del 6 de junio, en la intersección de Belgrano y Congreso.
Las novedades fueron dadas a conocer por el abogado de la familia de la víctima, Javier Leiva, quien este miércoles participó de la edición de Primera Mañana y brindó detalles sobre el estado de la causa.

Según explicó el letrado, en los últimos días se realizaron pericias scopométricas sobre las dos camionetas Volkswagen Amarok vinculadas al expediente. Una de ellas es la que habría intervenido directamente en el choque que terminó con la vida de Mariana, mientras que la otra pertenece a personas del entorno de Ferreyra, quienes habrían participado de la denominada “gira” que realizó el acusado durante la noche previa al hecho.
“Estamos recabando demasiada evidencia”, sostuvo Leiva al referirse a las medidas de prueba ordenadas por la Justicia, que incluyen además la toma de testimonios de personas que compartieron actividades con Ferreyra durante las horas previas y posteriores al accidente.
El abogado recordó que el imputado continúa detenido y que se negó a declarar ante la Justicia. Paralelamente, la investigación busca reconstruir con precisión los movimientos realizados por el joven aquella noche.
En ese sentido, Leiva afirmó que la causa ya permitió acreditar que Ferreyra conducía con más de 1,5 gramos de alcohol por litro de sangre al momento del choque ocurrido en la ciudad Capital. También señaló que, tras el impacto, regresó manejando hasta Fernández por la Ruta Nacional 34, dejó la camioneta y continuó participando de reuniones sociales.
“La mató y continuó su gira, siguió de joda”, expresó el representante legal de la familia de Mariana al cuestionar la conducta atribuida al acusado después del hecho.
Buscan una calificación más grave
Uno de los principales objetivos de la querella es lograr que la causa deje de ser investigada bajo una figura penal excarcelable y pase a encuadrarse como homicidio simple con dolo eventual.
Leiva explicó que para sostener ese planteo tomarán como antecedente judicial el caso de Bautista Aguirre, el joven de 17 años que murió atropellado en 2017 en Santiago del Estero, expediente en el que la discusión jurídica giró en torno a la responsabilidad penal derivada de conductas temerarias al volante.
De prosperar ese pedido, Ferreyra podría enfrentar una acusación considerablemente más severa, ya que el homicidio simple con dolo eventual contempla penas más elevadas y no admite la excarcelación.
