Una investigación desarrollada por fuerzas federales derivó en el secuestro preventivo de 2.161 toneladas de carbonato de sodio en la provincia de Buenos Aires, luego de comprobarse que gran parte del material se encontraba almacenado en un predio que no estaba habilitado para esa actividad.
El procedimiento tuvo su origen durante un control vehicular realizado en San Nicolás, donde personal de seguridad detectó un camión que trasladaba 20.000 kilos de esta sustancia química. Al verificar los datos del transporte, surgieron inconsistencias relacionadas con las autorizaciones necesarias para manipular y trasladar este tipo de productos.

A partir de esa situación, la Justicia Federal ordenó nuevas medidas investigativas sobre los lugares vinculados al cargamento. Las tareas incluyeron inspecciones documentales y operativas en distintos depósitos de la zona norte bonaerense.

Uno de los procedimientos se llevó a cabo en un galpón ubicado en San Nicolás. Allí se comprobó que, aunque la firma poseía documentación para desarrollar actividades comerciales, el sector utilizado para almacenar el precursor químico no contaba con la habilitación correspondiente.

Durante la inspección, los efectivos encontraron 2.141 bolsas de una tonelada cada una, totalizando más de 2.141.000 kilos de carbonato de sodio almacenados en condiciones administrativas irregulares.

