La búsqueda de Micaela Gladys Albornoz, la mujer rosarina de 32 años que durante su desaparición había sido vista en Colonia Dora, Santiago del Estero, llegó a su fin este lunes luego de que fuera encontrada sana y salva en la ciudad brasileña de Florianópolis.
El hallazgo fue confirmado por el Gobierno de Santa Fe y puso fin a más de 40 días de incertidumbre sobre su paradero.
La presencia de Albornoz en territorio santiagueño había cobrado relevancia durante la investigación, ya que fue una de las últimas ubicaciones conocidas antes de que abandonara el país. Su recorrido incluyó distintas provincias argentinas, lo que dificultó el seguimiento de sus movimientos.
Viajó con un documento ajeno
De acuerdo con la información oficial, la mujer dejó Rosario por decisión propia y utilizó el Documento Nacional de Identidad (DNI) extraviado de una vecina para trasladarse sin despertar sospechas.

Con esa documentación compró pasajes de ómnibus y recorrió Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y Santiago del Estero, donde fue vista en la ciudad de Colonia Dora, antes de cruzar de manera irregular la frontera hacia Brasil.
El hallazgo en Florianópolis
Albornoz fue localizada durante un control de rutina realizado por la policía brasileña en Florianópolis. Al advertir inconsistencias en la documentación presentada, los agentes verificaron su verdadera identidad y comprobaron que sobre ella pesaba una alerta amarilla de Interpol por averiguación de paradero.
Durante la entrevista con las autoridades brasileñas, la mujer manifestó que había decidido alejarse voluntariamente de su hogar. Asimismo, se informó que se encuentra en buen estado de salud.
Intervención del Consulado argentino
Actualmente, Albornoz permanece a disposición de las autoridades mientras el Consulado argentino en el sur de Brasil lleva adelante las gestiones para brindarle asistencia y coordinar su eventual repatriación.
Con su localización concluyó una búsqueda que mantuvo en vilo a la ciudad de Rosario y que también tuvo repercusión en Santiago del Estero, luego de que su paso por Colonia Dora se convirtiera en una de las pistas más importantes para reconstruir el recorrido que realizó antes de ingresar a Brasil.
