El gobernador Elías Suárez se reunirá con sus pares de Chaco y Santa Fe con una agenda compartida de obras
El plan para evitar inundaciones y administrar los recursos hídricos será el eje del encuentro, en el que se prevé la firma de convenios.

El gobernador de Santiago del Estero, Elías Suárez mantendrá una importante reunión en la ciudad de Resistencia con sus pares Leandro Zdero (Chaco) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe), más Ignacio Lamothe, secretario general del Consejo Federal de Inversiones (CFI), para avanzar en la firma de convenios. El encuentro será este jueves 25, en el Salón Obligado de la Casa de Gobierno, en el que se dará un paso decisivo hacia la elaboración del Plan Director de los Recursos Hídricos de la Región de los Bajos Submeridionales, una iniciativa clave para la gestión integrada del agua en un territorio de 5,5 millones de hectáreas que abarca el norte de Santa Fe, el sur de Chaco y el sudeste de Santiago del Estero.

La agenda comenzará a las 9.30 con la recepción de autoridades en el despacho del gobernador Zdero. A las 10.00 se llevará a cabo la actividad, con un orden de oradores que incluye palabras de bienvenida de Zdero, seguidas por las intervenciones de Pullaro, Suarez y Lamothe. El acto culminará con la firma de un convenio entre los gobernadores y el CFI, que formalizará el compromiso interprovincial para la elaboración del Plan Director. Luego se desarrollará una mesa técnica y un plenario en el que se discutirán los avances y lineamientos del proyecto.

Un ecosistema de extraordinaria riqueza

Los Bajos Submeridionales constituyen uno de los ecosistemas más singulares del país. Se trata de un vasto sistema hídrico de llanura que funciona como un complejo de humedales alimentado principalmente por lluvias locales, donde el agua escurre conectando lagunas, pantanos, esteros y bañados hacia los arroyos Golondrinas-Calchaquí y el río Salado. Esta red de agua genera una de las regiones de mayor biodiversidad del país. Estos humedales cumplen funciones cruciales como la regulación hídrica, la recarga de acuíferos, la retención de sedimentos y nutrientes, y el almacenamiento de carbono, lo que los convierte en un pilar fundamental para la mitigación del cambio climático.

Desde el punto de vista productivo, la región posee un enorme potencial agropecuario. Los suelos son profundos y fértiles, aptos para la agricultura y la ganadería. Sin embargo, este potencial productivo está condicionado por la dinámica hídrica del territorio: en épocas de sequía, la falta de agua limita las actividades productivas, mientras que en períodos de lluvias intensas, los excedentes hídricos generan inundaciones que paralizan la actividad económica y afectan la infraestructura. La región también cuenta con una importante densidad poblacional en sus zonas urbanas y rurales, con localidades que históricamente han sufrido los embates de la variabilidad climática.

La principal vulnerabilidad de los Bajos Submeridionales radica en su extrema susceptibilidad a las inundaciones, ya que es proclive a eventos de lluvias intensas que, combinados con la topografía plana y la escasa pendiente del terreno, generan acumulación de agua que puede persistir durante meses. El fenómeno El Niño agrava esta situación porque se asocia con períodos de precipitaciones excepcionalmente altas en la región. Durante estos eventos, los ríos y arroyos desbordan, las lagunas se expanden y el agua puede permanecer estancada durante largos períodos y eso afecta la salud pública, la producción agropecuaria, la conectividad vial y la calidad de vida de miles de familias.

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