Ernestina Pais y su faceta gastronómica: Así es el exclusivo restaurante que tenía a su cargo  
Se trata de un espacio emblemático de Recoleta llamado “Milión” en el que la conductora fallecida anoche era anfitriona. El emprendimiento refleja su costado menos conocido.

La repentina e inesperada muerte de la conductora Ernestina Pais, ocurrida este viernes 26 de junio, generó gran consternación entre quienes la conocían del ámbito televisivo y teatral. Sin embargo, la periodista también tenía una faceta de empresaria que supo canalizar en un proyecto gastronómico de Recoleta.

Se trata del exclusivo “Milión”, ubicado en calle Paraná al 1000. Quienes lo visitan, sostienen que no es solamente un restaurante o bar, sino que se trata de un espacio que ofrece toda una experiencia, incluso antes de que los comensales reciban su plato. Según publica este sábado MDZ, funciona desde 1999 dentro de una casona con estilo academicista francés que fue construida en 1913.

El edificio se encuentra muy bien conservado, dado que fue restaurado respetando su arquitectura original. Cuenta con techos de gran altura, pisos de madera, molduras originales y una escalera de mármol imponente. Además, su exuberante jardín lo vuelve uno de los espacios gastronómicos más deseados.

Pais asumió la conducción de Milión con una misión clara: preservar el espíritu bohemio y sofisticado del lugar, consolidándolo como uno de los grandes clásicos de la noche porteña. Bajo su dirección, el restaurante se erigió como una experiencia integral donde la cocina de autor y el patrimonio edilicio dialogan de forma permanente, demostrando que una buena mesa puede ser, al mismo tiempo, una puerta de entrada a la riqueza cultural de una ciudad cosmopolita.

El hôtel particulier de la Belle Époque

El gran protagonista de la experiencia Milión es, sin dudas, su arquitectura. La casona fue concebida originalmente como un hôtel particulier, el formato de vivienda residencial que la aristocracia argentina de principios del siglo XX construía inspirándose en los palacios parisinos.

Bajo la mirada de Pais, esa impronta señorial se mantuvo intacta. Cada salón de la residencia ofrece una atmósfera diferenciada, donde el mobiliario de época se amalgama de forma armónica con muestras de arte contemporáneo, iluminación tenue y una decoración sutil. Uno de los tesoros mejor guardados de la gestión de la empresaria es su jardín trasero: un oasis rodeado de frondosa vegetación y esculturas que aísla por completo a los comensales del ritmo frenético del centro porteño, complementado por una imponente terraza y balcones señoriales.

Sabores de estación y una barra con sello propio

En el plano culinario, Milión consolidó una propuesta que interpreta la gastronomía argentina en clave moderna. Con una carta que muta según la temporada para garantizar la frescura de sus productos, el menú combina platos de alta cocina con un formato de tapas ideales para compartir en el after office.

A lo largo de los años, bajo el sello de la conductora, el restaurante vio desfilar especialidades muy elogiadas como los ravioles de salmón, el tajine de cordero, el lomo en salsa de hongos y las milanesas de ojo de bife, acompañadas por una selecta cava con fuerte presencia de etiquetas nacionales. Sin embargo, el verdadero sello distintivo del local reside en su barra. Considerada una de las más prestigiosas de la zona, ofrece coctelería clásica, tragos de autor, vermuts y destilados premium, convirtiéndose en un punto de encuentro ineludible.

El búnker de Charly García y las vanguardias artísticas

Para Ernestina Pais, Milión nunca fue simplemente un negocio gastronómico; era, ante todo, un centro de agitación cultural. Su atmósfera musical abarcó géneros tan diversos como el jazz, soul, funk, bossa nova, tango y electrónica. Esa impronta atrajo a las máximas leyendas del rock y el pop nacional, al punto de que su escenario íntimo albergó presentaciones memorables y zapadas históricas de artistas de la talla de Charly García, Juana Molina, Babasónicos y Miranda!.

Asimismo, la propuesta pictórica y plástica formó parte de su ADN identitario. Desde su inauguración, la casona funcionó como una galería abierta que cobijó exposiciones de fotografía, teatro, cine y performances, sirviendo de plataforma tanto para artistas emergentes como para figuras consagradas de la talla de Marta Minujín, León Ferrari, Marcos López, Marcos Zimmermann e Irina Werning.

Esa audaz mixtura entre sofisticación arquitectónica, vanguardia artística y calidez descontracturada explica la fidelidad de un público heterogéneo compuesto por profesionales, empresarios, turistas y el colectivo artístico de Buenos Aires. Tras la trágica partida de Ernestina Pais, Milión queda como el testimonio vivo de su creatividad, su audacia empresarial y su inquebrantable amor por la identidad cultural de la noche porteña.

 

Compartir