El caso, que comenzó con la denuncia por la desaparición de un niño destapó graves hechos de abuso sexual en su contra. Y no solo eso, el pequeño oriundo de Las Termas de Río Hondo encontrado en el Hospital Garrahan, donde lo llevó su padre a internar está en medio de un choque de jurisdicciones entre la Justicia santiagueña y autoridades de Buenos Aires.
Lo que en un primer momento fue una causa por abuso sexual contra un menor terminó abriendo un frente judicial paralelo, con imputaciones que podrían alcanzar a distintas personas por distintos motivos.
La Justicia de Santiago del Estero avanza en dos líneas de investigación que, aunque nacidas del mismo hecho, tienen protagonistas y figuras penales diferentes.
La causa principal: abuso sexual
Todo se originó cuando el niño, durante una visita a su padre en Las Termas de Río Hondo, relató haber sido abusado sexualmente en reiteradas ocasiones, incluyendo un episodio en una fiesta de cumpleaños dos meses atrás. Según su relato, los hechos habrían tenido como agresores a personas del entorno de su madre, con quien el menor convivía. El padre radicó la denuncia ante el fiscal de Feria, Rafael Zanni, quien dispuso los exámenes forenses correspondientes. Los resultados médicos habrían confirmado signos compatibles con abuso.
A partir de esa denuncia, quedaron señaladas cinco personas del entorno materno como presuntos responsables, además de la propia madre del niño. Se trata de una causa que, de confirmarse judicialmente las imputaciones, encuadraría en la figura de abuso sexual agravado, un delito que en el Código Penal argentino prevé penas de prisión que pueden extenderse significativamente cuando la víctima es menor de edad y existe una relación de convivencia o guarda por parte de los agresores, agravantes que la fiscalía deberá acreditar a lo largo de la instrucción.
Para avanzar con las imputaciones, la fiscalía necesitaba concretar una entrevista en Cámara Gesell, la instancia mediante la cual un equipo de psicólogos recaba el testimonio del menor evitando la revictimización. Esa audiencia estaba fijada para el viernes 24 de julio en la Capital.
La segunda causa: el traslado del niño
Fue en ese punto donde el expediente se bifurcó. Antes de la fecha pautada para la Cámara Gesell, el padre trasladó al niño fuera de la provincia sin dar aviso a la fiscalía, que ya tenía la causa en trámite. La comisión policial que fue a buscarlos al hotel donde se alojaban en Las Termas se encontró con que ya no estaban. Recién después se supo que padre e hijo habían sido ubicados en el barrio porteño de Parque Patricios, y que el menor había sido internado en el Hospital Garrahan.
Ante la imposibilidad de contactar al padre o a su abogada, y con la Cámara Gesell frustrada, el fiscal Zanni solicitó su detención ante el juez de Control y Garantías, Diego Vittar, quien la ordenó. Los delitos que se le atribuyen al padre son, en principio, obstrucción a la Justicia, y la fiscalía evalúa sumar el cargo de privación ilegítima de la libertad. Ambas figuras son autónomas de la causa por abuso sexual: no importa que haya actuado, según su versión, para resguardar a su hijo, sino que su conducta habría interferido con una investigación penal en curso y con la posibilidad de recabar prueba testimonial irremplazable en tiempo y forma.
El choque de competencias
La particularidad del caso es que el pedido de detención librado por la Justicia santiagueña debió ser convalidado por un exhorto ante la Justicia de Buenos Aires, dado que el padre y el niño se encontraban fuera de la jurisdicción provincial. Ese exhorto tuvo respuesta este sábado, cuando una comisión policial porteña detuvo al hombre en el propio Hospital Garrahan, mientras el niño continuaba internado allí realizándose los estudios vinculados a los abusos denunciados.
Sin embargo, la resistencia inicial habría venido de las propias autoridades del Garrahan, que pretendían que interviniera un fiscal de Buenos Aires en lugar de remitir la causa a Santiago del Estero, argumentando el estado de salud y la situación del menor internado. Ese cruce de competencias es, en rigor, un procedimiento habitual cuando un caso involucra a partes ubicadas en distintas jurisdicciones, pero en este expediente se dio en un contexto de máxima sensibilidad: un niño con signos de abuso, una Cámara Gesell frustrada y un padre detenido.
Qué puede pasar ahora
Con la detención ya efectivizada, la causa contra el padre por obstrucción a la Justicia —y eventualmente privación ilegítima de la libertad— seguirá su curso en el fuero santiagueño, donde deberá definirse si su traslado del niño respondió a una decisión de público conocimiento sobre el riesgo que corría el menor o si, como sostienen fuentes judiciales consultadas, entorpeció una investigación que ya estaba en marcha con medidas dispuestas.
En paralelo, y de forma independiente, sigue abierta la causa original por abuso sexual, que tiene como principales señalados a la madre del niño y a cinco personas de su entorno. Esa causa continuará dependiendo de que se pueda concretar la entrevista en Cámara Gesell, ahora demorada, y de la prueba pericial ya reunida a partir de los exámenes forenses realizados en Santiago del Estero.
La Justicia santiagueña no informó hasta el momento si se dispusieron medidas de protección adicionales para el niño mientras continúa internado en Buenos Aires, ni quién ejercerá su cuidado mientras avanza el proceso contra su padre.
