Flavia Ochoa, vecina de la localidad cordobesa de Coronel Moldes, presentó una demanda civil contra AstraZeneca y el Estado nacional al atribuir a la vacuna contra el Covid-19 el cuadro neurológico que, según afirma, cambió por completo su vida. La mujer sostiene que recibió la tercera dosis el 4 de enero de 2022 y que, pocas horas después, comenzaron intensos dolores musculares y una pérdida progresiva de movilidad que derivó en el diagnóstico de síndrome de Guillain-Barré con cuadriparesia.
En la presentación judicial, Ochoa reclama una indemnización por incapacidad sobreviniente, daño moral, daño emergente, pérdida del proyecto de vida y daño punitivo. Además, cuestiona distintos artículos de la Ley 27.573, norma que reguló la compra de vacunas contra el Covid-19 y creó un fondo destinado a reparar a quienes acrediten daños derivados de la vacunación.
Según consta en la demanda, tras recibir la dosis en un vacunatorio de Coronel Moldes comenzó a sufrir fuertes calambres y dolores. Al día siguiente, cuando intentó levantarse para ir a trabajar, ya no pudo mover con normalidad su cuerpo. La situación motivó varias consultas médicas hasta que fue derivada a un sanatorio de Río Cuarto para realizar estudios especializados.
Demanda contra AstraZeneca: el diagnóstico y las secuelas que denuncia la mujer
La documentación incorporada al expediente indica que en el Sanatorio Privado de Río Cuarto le practicaron estudios por imágenes, una punción lumbar y otros análisis que concluyeron con el diagnóstico de síndrome de Guillain-Barré con cuadriparesia.
Los informes médicos agregados a la causa detallan que recibió tratamiento con gammaglobulina, dexametasona y un extenso proceso de neurorehabilitación. Asimismo, el neurólogo tratante describió un cuadro de cuadriparesia flácida que inicialmente obligó al uso de una silla de ruedas y, posteriormente, de dispositivos de asistencia para caminar.
