La tensión diplomática entre la Argentina y Brasil sumó un nuevo y gravísimo capítulo tras las recientes declaraciones del presidente Javier Milei, quien arremetió de forma directa contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. Durante una entrevista televisiva en LN+, el mandatario argentino ratificó sus descalificaciones hacia el líder del Partido de los Trabajadores (PT) y defendió el tono utilizado en sus recientes discursos en suelo brasileño.
Las afirmaciones del jefe de Estado profundizaron el congelamiento de las relaciones bilaterales con el principal socio comercial del país, luego del llamado a consultas del embajador brasileño en Buenos Aires. Lejos de moderar su discurso tras la reacción de la cancillería en Brasilia, Milei insistió en calificar a Lula como “ladrón” y “corrupto”, argumentando que sus expresiones responden a hechos judiciales y no a meros agravios ideológicos.
“Es ladrón, es un corrupto. Fue condenado. Estuvo preso, con lo cual es cierto lo de presidiario. Lo liberaron por una falla administrativa, no por ser inocente. Por lo tanto, es ladrón y es un corrupto”, afirmó el jefe de Estado argentino.

Las duras frases de Milei contra Lula da Silva y la justificación de sus ataques
En el marco del reportaje, Milei justificó sus embates al afirmar que las condenas que enfrentó el presidente brasileño en el pasado respaldan sus palabras. “Es ladrón, es un corrupto. Fue condenado. Estuvo preso, con lo cual es cierto lo de presidiario. Lo liberaron por una falla administrativa, no por ser inocente”, aseveró el jefe de Estado al referirse al proceso judicial que involucró a Lula. “¿No le parece que es agresivo que alguien le robe? Es mucho más leve decirle ladrón al ladrón que el propio acto de robar”, agregó.
“Dicho sea de paso, se enojan porque yo le dije algo a Lula que es verdad y omiten los insultos de Lula y sus ministros, omiten los insultos que tuvo Petro, los insultos de Evo Morales, los de Correa, los de Pedro Sánchez y su gente. Cuando me insultan a mí, está bien. Ahora, si yo contesto, está mal”, continuó Mieli.
El mandatario también rechazó que sus descalificaciones constituyan una agresión injustificada contra el pueblo del país vecino. Según sostuvo, su viaje a San Pablo no tuvo como objetivo cuestionar a la sociedad de Brasil, sino señalar a su administración: “Yo fui a Brasil y no ataqué a los brasileños. Hablé de Lula, el corrupto, el presidiario que fue condenado por un juez”, insistió el mandatario empeorando aún más las relaciones diplomáticas con el vecino país.
Se espera que en los próximos días se difunda algún comunicado oficial por parte de las autoridades brasileñas en relación a los agravios del presidente argentino que con una ferviente y polémica postura apoya la candidatura de Flavio Bolsonaro.
