Saca piojos a domicilio: cuánto cuesta el servicio por cabeza y por qué es un emprendimiento que causa furor
El exterminio de piojos y liendres pasó de ser un pasatiempo familiar a convertirse en una fuente de ingresos para esta joven madre.

Damaris Hernández, es una joven de 32 años de Cipolletti, Río Negro que encontró una particular manera de generar ingresos y, al mismo tiempo, continuar al cuidado de sus hijos.
Comenzó a ofrecer un servicio de extracción de piojos y liendres para niños, tanto a domicilio como en su propia casa, y rápidamente su propuesta se volvió viral en las redes sociales.
La joven es mamá de un bebé de cuatro meses y de un niño de tres años. Ante la falta de trabajo y la necesidad de contar con un ingreso sin descuidar la crianza, decidió convertir en un emprendimiento una actividad que conoce desde pequeña.

Antes de publicar el servicio en redes sociales, Damaris conversó la idea con su pareja y durante varios días dudó sobre cómo sería recibida la propuesta.
“Le decía: ‘¿Y si me animo y pruebo?’”, contó. Finalmente, después de pensarlo durante una semana, se animó a publicar la propuesta en Facebook.
La reacción de los usuarios fue mucho más positiva de lo que esperaba. “Pensé que se iban a reír porque es un poco raro, pero no. Muchos me felicitaban”, relató en diálogo con Cadena 3.
Cuánto cuesta sacar los piojos
El servicio contempla distintas modalidades y precios, según el lugar donde se realice el tratamiento.
Para quienes prefieren que Damaris se traslade hasta el domicilio, el valor es de $20.000 por persona. En cambio, quienes concurran hasta la casa de la joven pueden acceder al servicio por $15.000 por persona.
Además, existe una promoción para quienes necesitan realizar el procedimiento a dos personas en el mismo domicilio: dos tratamientos por $30.000, siempre que Damaris concurra hasta la vivienda del cliente.
La propuesta llamó especialmente la atención en redes sociales por tratarse de un servicio poco habitual, pero también por ofrecer una solución práctica para las familias que deben enfrentar periódicamente la presencia de piojos y liendres en los niños.
Así, una actividad que comenzó con dudas y temor a las críticas terminó transformándose en una alternativa laboral para Damaris y en un servicio que despertó curiosidad entre los usuarios.




