La Justicia suspendió el desalojo de la sinagoga en Flores
El clima de tensión fue en aumento a medida que transcurrían los minutos de la mañana a la espera de la notificación oficial.

La Justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ordenó suspender el procedimiento de desalojo programado en la histórica sinagoga situada en el barrio porteño de Flores. El fallo judicial de Camilo Jorge Almeida Pons frena de forma temporal la medida tras una intensa disputa y un prolongado litigio entre dos sectores enfrentados de fieles por el control, la administración y la titularidad del templo religioso.
La decisión judicial llevó alivio a la comunidad de creyentes que se encontraba concentrada en las inmediaciones del edificio para evitar el ingreso de las fuerzas de seguridad y el personal ejecutor.
Con esta resolución, la actividad en la institución de la calle Helguera permanecerá sin alteraciones mientras las autoridades judiciales analizan los recursos interpuestos por la defensa del sector demandado.

El origen de la disputa judicial entre los dos grupos de fieles
El conflicto tiene sus raíces en una querella iniciada años atrás por disputas en la representación legal y en los derechos de propiedad del inmueble donde funciona el centro comunitario. Por un lado, un sector promueve el desalojo alegando la legitimidad sobre la titularidad del predio, mientras que el grupo que ocupa el recinto sostiene su derecho a la permanencia histórica y comunitaria.
La orden inicial de desalojo había sido emitida en el marco del proceso por la restitución del bien, lo que desencadenó el alerta entre los habituales concurrentes. Sin embargo, la presentación de nuevos elementos probatorios y la solicitud de medidas cautelares permitieron frenar el avance del operativo policial dispuesto para la jornada.
Tenso operativo de seguridad y resistencia de la comunidad
Durante las primeras horas del día, un fuerte despliegue de efectivos de la Policía de la Ciudad y vehículos de la fuerza se apostaron en la cuadra del templo para dar cumplimiento a la manda judicial. Sin embargo, decenas de vecinos, referentes comunitarios y fieles se congregaron frente a las puertas del inmueble con cantos y rezos en señal de protesta pacífica.
El clima de tensión fue en aumento a medida que transcurrían los minutos de la mañana a la espera de la notificación oficial. La llegada de la cédula que notificó la suspensión del desalojo fue recibida con aplausos por los manifestantes, lo que permitió el retiro gradual del cordón de seguridad sin que se registraran incidentes ni heridos.




