“Hay que frenar y empezar a escuchar”: el Dr. Carlos Coronel habló sobre depresión y pidió dejar de confundirla con tristeza
En su regreso a la columna de salud mental de La Mañana de Info, el psiquiatra planteó la necesidad de mirar la depresión como una enfermedad, reconocer sus señales y entender que puede atravesar a personas de todas las edades.

“Hay que frenar y empezar a escuchar”. Con esa idea como uno de los ejes de su regreso a La Mañana de Info, el doctor Carlos Coronel volvió este miércoles a poner la salud mental sobre la mesa y habló de una enfermedad que muchas veces se esconde detrás de una vida que, desde afuera, parece funcionar con normalidad: la depresión.
El psiquiatra propuso dejar de pensarla únicamente como un “trastorno” y comenzar a entenderla como una enfermedad, porque ese cambio de mirada también permite reconocer que existe un problema médico, que tiene causas y que requiere un tratamiento específico.
“Me gusta tratarlo como enfermedad depresiva”, explicó Coronel, quien remarcó que se trata de una condición compleja, con múltiples dimensiones que pueden afectar la vida de una persona.
No alcanza con mirar solamente el síntoma
Para el especialista, abordar una depresión implica mucho más que identificar determinados síntomas. La psiquiatría, explicó, debe poder mirar a la persona completa: su historia, su contexto, su genética, sus vínculos, sus expectativas, su esperanza y también su proyecto de vida.
En ese sentido, utilizó una imagen contundente para explicar el proceso: “Hay que levantar los pedazos del piso y armarla desde el contexto, la genética, la esperanza, el proyecto de vida, todo lo que era, y desde ahí trabajar la depresión”.
Coronel también advirtió que la enfermedad depresiva no se gesta de un día para el otro y puede presentar distintas formas y niveles de afectación. Además, puede aparecer en personas de diferentes edades, aunque muchas veces no es reconocida ni diagnosticada.
La depresión no es simplemente estar triste
Uno de los puntos sobre los que más insistió durante la columna fue la necesidad de diferenciar la depresión de la tristeza, el cansancio o la fatiga.
La tristeza, explicó, puede formar parte de la vida y ayudar a atravesar una pérdida o una situación dolorosa. Es una emoción que puede permitir elaborar lo ocurrido y, con el tiempo, continuar con el propio proyecto.
La depresión, en cambio, puede generar una pérdida mucho más profunda. Y uno de los problemas es que no siempre resulta evidente para quienes rodean a la persona.
“Puede funcionar medianamente y estar deprimido. En automático. Y llega a la casa y se desmorona”, describió Coronel.
Por eso, el especialista puso nuevamente el foco en la necesidad de frenar, escuchar y mirar más allá de lo que una persona muestra hacia afuera. Porque detrás de alguien que cumple con sus obligaciones, trabaja, estudia o sostiene una rutina también puede existir un enorme desgaste que no está siendo visto.




