La ansiedad: de la respuesta biológica al manejo cotidiano
Carlos Coronel, Psiquiatra, hablo con La Mañana de Info sobre la ansiedad, miedo, tipos de ansiedad y herramientas para manejarlo en lo cotidiano.

Este miércoles y como cada quincena visitó el piso de La Mañana de Info el especialista en salud mental. El doctor Carlos Coronel, Psiquiatra, habló sobre la ansiedad, el miedo y herramientas para manejarlos en lo cotidiano.
La base biológica del miedo y la ansiedad
El miedo es una respuesta biológica fundamental para la supervivencia ante una amenaza del entorno, disparando una cascada corporal de protección que incluye el aumento de cortisol y adrenalina, además de un estrechamiento del campo de la conciencia para huir, pelear,etc. Debido a nuestra capacidad de pensamiento abstracto, esa amenaza suele ubicarse en el futuro, generando expectativas negativas y el miedo a que las consecuencias de no resolver un problema deriven en una ansiedad que se eleve de forma lenta y sostenida en el tiempo.
Cada persona tiene un estilo de resolución de problemas diferente condicionado por su historia, cultura, momento económico y diversos contextos, siendo además la ansiedad una de las características temperamentales con mayor tasa de heredabilidad.
Ansiedad Normal vs. Ansiedad Patológica
La ansiedad normal funciona como una característica de alta eficacia en la que el exceso de anticipación permite liquidar pasos previos y disminuir el umbral de incertidumbre. Sin embargo, cuando supera la capacidad de control y genera un desgaste global, se convierte en un plano patológico que puede manifestarse como trastornos por ansiedad generalizada, ataques de pánico (su manifestación más extrema), fobias específicas o trastornos obsesivo-compulsivos, pudiendo llegar incluso a un síndrome depresivo, aislamiento y problemas crónicos cuando la cascada de estrés no se detiene. Un dato clave es que la ansiedad patológica no se cura, sino que se supera y se controla.
Aspectos Cognitivos y la Mente Ansiosa
En el plano cognitivo destaca el exceso de pensamiento hacia el futuro y las consecuencias imaginarias bajo la premisa ansiosa de que es muy probable que pase algo malo .
Una de sus características principales es la rumiación o dificultad en la interrupción del pensamiento, un círculo vicioso donde la persona no puede parar de pensar. Esto se experimenta con un gran sufrimiento porque, debido a la emoción, el malestar del mañana hipotético se siente con intensidad en el cuerpo en el aquí y ahora. Frente a esto, la mente no miente estrictamente, sino que anticipa y proyecta de forma positiva o negativa según el estado emocional, cumpliéndose la premisa: dime cómo te sientes y te diré lo que piensas.
Tratamiento y Herramientas Cotidianas
Para abordar este malestar se recurre a la psicoterapia combinada con medicación, la cual actúa desactivando la cascada de activación límbica, bajando el volumen al sistema emocional donde nace el miedo para regularizar y aliviar el sufrimiento.
En lo cotidiano, para manejar la ansiedad es fundamental enfocarse en el malestar físico presente (como taquicardia, desesperación, aumento de la frecuencia respiratoria o sudoración de manos) para asi luego desenfocarse del pensamiento abstracto y desviar la atención hacia algo neutro.
Actividades sencillas como hablar con alguien, caminar o escuchar música ayudan a distraer el sistema hasta que la emoción comience a relajarse.




