Brasil vota en un histórico balotaje: una encuesta ubicó a Flávio Bolsonaro dos puntos arriba de Lula da Silva

En el marco de una contienda de altísima tensión política y fuerte polarización, más de 150 millones de brasileños acuden este domingo 25 de octubre a las urnas para definir la presidencia en una segunda vuelta electoral de pronóstico reservado. La definición contrapone la continuidad del actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva (Partido de los Trabajadores) con la alternativa de recambio que encabeza el senador Flávio Bolsonaro (Partido Liberal).
La última encuesta de la consultora Datafolha refleja una paridad casi absoluta: al considerar los votos válidos -descontando en blancos, nulos e indecisos-, Flávio Bolsonaro tiene un 51% de la preferencia frente al 49% del presidente Lula.
Al tratarse de una diferencia de apenas dos puntos porcentuales, el escenario se encuadra dentro del margen de error del estudio (+/- 2%), configurando un estricto empate técnico que deja el desenlace abierto al conteo voto a voto de la justicia electoral.

Rechazo cruzado y un electorado divido a la mitad
El estudio, encargado por la cadena TV Globo y el periódico Folha de S.Paulo, sobre una muestra de 4.050 entrevistas realizadas entre el 23 y 24 de octubre, expone además la consolidación de la "grieta" política en el gigante sudamericano mediante la tasa de rechazo de los candidatos.
Un 46% de los encuestados afirmó que jamás votaría por Lula, mientras que un 45% aseguró que no lo haría bajo ninguna circunstancia por Flávio Bolsonaro. Con este estrecho margen de maniobra y un núcleo duro irreductible en cada bando, los comandos de campaña concentraron sus últimos esfuerzos no en convencer indecisos, sino en movilizar a sus propias bases para combatir la abstención.
Cierres de campaña y discursos contrapuestos
En el tramo final de la víspera electoral, ambos líderes encabezaron multitudinarias muestras de fuerza en los principales distritos del país:
Lula da Silva encabezó una masiva marcha en Copacabana (Río de Janeiro) antes de trasladarse a la icónica Avenida Paulista en São Paulo. "Estoy muy optimista", afirmó el presidente, quien arremetió contra su adversario tildándolo de ser el candidato de "más bajo nivel" que le tocó enfrentar.
Mientras que Bolsonaro lideró una concurrida caravana de motocicletas en Belo Horizonte (Minas Gerais) y cerró su actividad promediando la tarde en el barrio de Barra da Tijuca, en Río de Janeiro. El legislador e hijo del exmandatario ratificó su fe en la victoria y agradeció la estructura territorial desplegada por el Partido Liberal.
Con las mesas receptoras habilitadas desde las primeras horas del domingo, la atención internacional se concentra en Brasilia para seguir de cerca los primeros cómputos de un balotaje cuyo resultado reconfigurará el mapa político de América Latina.




