Investigan cinco préstamos por $155 millones vinculados a una contadora, una cooperativa y una financiera
La causa por presuntas maniobras millonarias en Santiago del Estero busca determinar cómo circularon los fondos, qué papel habría tenido una cooperativa y si hubo otros beneficiarios de las operaciones investigadas.

La contadora Nora Isabel Villarroya permanece detenida desde el 18 de agosto, acusada de un presunto desfalco que habría perjudicado a una médica de apellido Ortiz y a la firma agropecuaria D.E.J.D.E. SRL, con oficinas en Clodomira, departamento Banda. El juez de Control y Garantías Héctor Salomón confirmó su prisión preventiva por siete meses.
En el expediente se analizan cinco préstamos por un total de $155.000.000 que habrían sido gestionados entre julio y octubre de 2025. La investigación también apunta a una posible conexión entre las operaciones, una cooperativa y una financiera ubicada en calle 24 de Septiembre.

La Justicia investiga el vínculo de Villarroya con una cooperativa
La fiscal Celia Mussi y los abogados querellantes profundizan las medidas a partir de informes bancarios de dos entidades, cheques secuestrados y el análisis de una CPU. Uno de los puntos centrales consiste en establecer si la contadora era socia de la cooperativa que habría intervenido en las operaciones financieras cuestionadas.
Según lo expuesto en una audiencia, un apoderado de esa entidad habría confirmado esa condición. La declaración quedó incorporada en el marco de las actuaciones, mientras la fiscal busca escuchar personalmente a la titular de la financiera involucrada.
Hace aproximadamente tres semanas, la directiva de la cooperativa había presentado un escrito sobre el tema. Sin embargo, esa presentación no habría sido suficiente para despejar las dudas de la fiscalía, que pretende profundizar sobre las operaciones realizadas y la relación entre las entidades.
Los querellantes también buscan esclarecer el movimiento de fondos, el uso de chequeras y otras operatorias. Entre las preguntas que intentan responder figura por qué Villarroya habría cambiado cheques en la misma cooperativa de la que presuntamente era socia.
Sospechan que se utilizaron cuentas de clientes para mover dinero
Los investigadores del Departamento Delitos Económicos analizan la trazabilidad de los fondos y la eventual participación de otras personas que podrían haber recibido beneficios de las operaciones.
Una de las hipótesis sostiene que Villarroya habría utilizado cuentas de sus clientes para canalizar movimientos financieros y solicitar asistencia crediticia sin que los titulares estuvieran al tanto. Un funcionario policial indicó, además, que la imputada habría operado esas cuentas mediante plataformas de home banking.
En las maniobras bajo análisis se habría registrado una circulación constante de sumas millonarias entre distintas cuentas. La investigación también procura determinar por qué algunos de los damnificados habrían aparecido emitiendo facturas a favor de personas con las que, según la sospecha, no mantenían vínculos comerciales.
La fiscalía busca reconstruir cada operación y establecer quiénes recibieron el dinero, quiénes emitieron documentación comercial y cuál fue el destino final de los fondos.
Los investigadores también analizan el patrimonio de la contadora
Otra línea de trabajo apunta a los bienes que Villarroya tendría, especialmente en una residencia ubicada en el departamento Robles. Entre los elementos que habrían sido documentados aparecen un viñedo, un sistema de riego por aspersión y una carpa de estilo beduino.
Los investigadores también sospecharían de la existencia de otras propiedades, aunque, según el material del expediente citado, esos bienes no alcanzarían por sí solos a explicar el volumen económico de las maniobras que se le atribuyen.




