Al ritmo de "Patito Feo", transformaron una canción de burla en una lección de respeto y amistad
Una muestra de talentos de alumnas del Colegio San Francisco dejó una gran enseñanza sobre la importancia de no naturalizar las situaciones de violencia y discriminación que afectan a niños y adolescentes.

Las alumnas de cuarto grado A y B del Colegio San Francisco de Asís, de la ciudad Capital, protagonizaron una emotiva presentación durante la muestra pedagógica y el show de talentos de la institución que permitió reflexionar sobre el bullying y las burlas.
A través de una coreografía inspirada en la popular canción de “Las Divinas”, de la novela Patito Feo, compartieron un mensaje de reflexión sobre el bullying, la discriminación y la importancia de construir vínculos basados en el respeto y la amistad.
Sol Guillermina Cisneros, Paula Clementina Gómez Vélez, Sofía Acosta Tenti y Jazmín Delfina Ruiz eligieron una canción cuya letra contiene expresiones ofensivas hacia otras personas, para convertirla en el punto de partida de una propuesta que sorprendió al público.

De las burlas a una lección de respeto
La puesta en escena comenzó con las niñas bailando al ritmo de la canción, que incluye frases como “Mirá esa fea, aquí hay otra fea, aquí no puede entrar”. Sin embargo, en determinado momento detuvieron la música para invitar a los presentes a reflexionar sobre el significado de esas palabras y las consecuencias que pueden tener las burlas y los actos de discriminación.
Luego, la presentación dio un giro hacia un mensaje de aceptación, integración y compañerismo. Las cuatro alumnas continuaron bailando juntas una canción que transmite un espíritu completamente diferente: “Juntas podemos reír, juntas podemos cantar”.
Carteles con mensajes que dejaron huella
Como parte de la intervención, las niñas también exhibieron carteles con frases destinadas a generar conciencia sobre el buen trato y la convivencia: «Paremos el bullying»… «Reírme contigo, nunca de ti»… «Burlarte de los demás no te hace más fuerte»… «El buen trato deja huellas de amor».
La presentación recibió una ovación de los presentes y consiguió transmitir una enseñanza que va más allá de una muestra escolar: la necesidad de reconocer, frenar y no naturalizar las situaciones de violencia y discriminación que afectan a niños y adolescentes, tanto en las aulas como en las redes sociales.




