La muerte del futbolista español recordó el caso de Benjamín en La Banda: por qué saber RCP puede salvar vidas
El cardiólogo Ángel García Piazza explicó en diálogo con La Mañana de Info cómo un golpe directo en el pecho puede desencadenar una arritmia mortal, incluso en personas sanas y sin antecedentes cardíacos.

La muerte de Jesús de Miguel, el futbolista del CD Tenerife que falleció este martes 3 de noviembre luego de sufrir un fuerte golpe en el pecho durante un partido en España, volvió a poner en debate una afección poco frecuente, pero potencialmente mortal: la commotio cordis o conmoción cardíaca.
El episodio guarda similitudes con la trágica muerte de Benjamín Donofrio, el adolescente de 15 años que falleció en junio en La Banda después de recibir un pelotazo en el pecho mientras jugaba al fútbol.
En diálogo con La Mañana de Info, el médico cardiólogo Ángel Francisco García Piazza explicó que se trata de un fenómeno que puede ocurrir incluso en personas que no tienen enfermedades cardíacas ni antecedentes de problemas de salud.
Qué es la commotio cordis y cómo puede provocar la muerte
El especialista detalló que el corazón atraviesa un ciclo cardíaco que comprende distintos fenómenos eléctricos y mecánicos. Durante ese proceso existe una fracción de segundo en la que el músculo cardíaco es especialmente vulnerable a un impacto externo.
"Cuando uno recibe un golpe directo en el pecho, hay un momento del ciclo cardíaco, que dura milésimas de segundo, en el que se produce esa vulnerabilidad", explicó García Piazza.

Si el impacto ocurre justo en ese instante, puede desencadenar una fibrilación ventricular, una alteración eléctrica en la que los ventrículos pierden la capacidad de contraerse de manera coordinada y bombear sangre eficazmente.
"El corazón no tiene fuerza para sacar la sangre que tiene dentro, y es la fibrilación la que produce la muerte", señaló.
El médico remarcó que este fenómeno puede presentarse en personas completamente sanas. Es decir, alguien puede no tener ninguna enfermedad cardíaca, contar con estudios médicos normales y, aun así, sufrir esta complicación después de un golpe en el pecho.
La afección se observa especialmente durante la práctica deportiva, en disciplinas en las que existe riesgo de recibir impactos directos en la zona del corazón.
Por qué los primeros minutos son fundamentales para salvar una vida
García Piazza hizo especial hincapié en la importancia de contar con elementos de reanimación y personal preparado en los espacios donde se desarrollan actividades deportivas.

Según explicó, la primera respuesta ante una muerte súbita debe ser la disponibilidad de un desfibrilador en el lugar donde ocurre el episodio. El segundo eslabón es la asistencia de una ambulancia y, posteriormente, el traslado al hospital.
"El primer eslabón de toda reanimación es tener el desfibrilador en el lugar para hacer la reanimación in situ. El segundo eslabón es la ambulancia y el tercero es el hospital. Esos pasos llevan tiempo", advirtió.
El cardiólogo sostuvo que los primeros tres minutos son fundamentales para intentar revertir una muerte súbita y reducir el riesgo de secuelas. Cuando la intervención se demora, pueden producirse daños irreversibles por la falta de oxígeno en el cerebro.
En ese sentido, al referirse al desenlace del futbolista español, planteó la importancia de que los procedimientos de emergencia estén correctamente organizados y funcionen de manera coordinada.
"Deberíamos estar todos preparados para una RCP exitosa y eficiente y, además de la desfibrilación externa, tener el servicio de ambulancia para trasladar al paciente controlando que tenga ritmo cardíaco y demás, para que no queden secuelas", expresó.
Los casos de Jesús de Miguel y Benjamín Donofrio vuelven a poner en evidencia la importancia de la respuesta inmediata ante una emergencia cardíaca durante la práctica deportiva. La disponibilidad de desfibriladores, la capacitación en reanimación cardiopulmonar (RCP) y la coordinación de los servicios de emergencia pueden resultar determinantes.




