Nuevo mapa del Senado: La Libertad Avanza desplazó al peronismo de los cargos de autoridad

La Libertad Avanza (LLA) logró consolidar una mayoría en la Cámara de Senadores este martes. La maniobra de los legisladores libertario fracturó al bloque del Justicialismo, dejándolo con su representación más baja desde 1983 y barrió por completo de la lista de autoridades de la Cámara Alta.

El quiebre se terminó de cocinar en una reunión de labor parlamentaria liderada por la senadora Patricia Bullrich. Allí se impuso un esquema de reparto de cargos que dejó con las manos vacías a la primera minoría (el peronismo), otorgando los puestos clave a legisladores oficialistas y aliados de bloques provinciales y la oposición dialoguista.

La presidencia provisional del Senado continuará bajo el mando del libertario Bartolomé Abdala. Pero, la sorpresa ocurrió en la Vicepresidencia, un cargo que históricamente le correspondía a la principal minoría.

Ese lugar fue ocupado por la jujeña Carolina Moises, quien apenas horas antes del inicio de la sesión rompió con el interbloque Justicialista junto a los senadores Guillermo Andrada y Sandra Mendoza. Los tres conformaron el nuevo bloque Convicción Federal, una pieza clave que ahora juega en sintonía con la Casa Rosada.

El resto de la estructura de mando se completó con Carolina Losada (UCR) en la Vicepresidencia primera y Alejandra Vigo (representante del peronismo cordobés de Schiaretti), en la Vicepresidenciasegunda.

Con este nuevo esquema, el oficialismo logró afianzar una mayoría de 47 senadores. Este número no es casual, ya que deja a La Libertad Avanza a tan solo un voto de alcanzar los dos tercios de la Cámara.

Lograr esa mayoría especial le daría al Gobierno la llave para imponer los temas más sensibles de su agenda, incluyendo el nombramiento de nuevos jueces para la Corte Suprema de Justicia, una prioridad absoluta para la gestión del presidente Milei.

“Le ofrecimos la Vicepresidencia a Moisés para afianzar esta mayoría. Es un acuerdo con los gobernadores que buscan trabajar cerca de la Casa Rosada”, explicó Patricia Bullrich al finalizar la sesión.

Desde el Justicialismo, la reacción fue de incredulidad y enojo. A pesar de contar con 25 senadores, el bloque quedó totalmente excluido de la toma de decisiones administrativa y política de la Cámara.

José Mayans, jefe de la bancada peronista, denunció una interpretación “antojadiza” del reglamento por parte del oficialismo. Según el legislador, lo ocurrido representa una “política del atropello” que ignora la representación democrática de los votos obtenidos en las urnas.

La votación electrónica final reflejó la nueva realidad: 45 votos a favor de las nuevas autoridades y 25 en contra del peronismo. La única abstención fue la de Guillermo Andrada, quien prefirió no votar en la designación de su propia compañera de bloque.

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