El ex policía que mató a su compañero en la Comisaría Segunda fue condenado pero no volverá a prisión

La Justicia condenó este viernes al ex policía Franco Albornoz a cuatro años y ocho meses de prisión por el delito de homicidio simple, en el marco del juicio por la muerte del efectivo Christian Carrizo, ocurrida en la Comisaría Segunda de la Capital santiagueña.

El hecho se produjo hace cuatro años, cuando Carrizo recibió un disparo en la cabeza dentro de la dependencia policial, una herida que resultó mortal.

Durante el juicio, Albornoz brindó su versión de lo ocurrido y explicó que horas antes del episodio habían participado de un procedimiento policial destinado a ubicar y detener a un peligroso delincuente.

Según relató, mientras realizaban un recorrido en el móvil policial divisaron a un hombre que reunía las características del sospechoso, por lo que detuvieron la marcha del vehículo y descendieron rápidamente, empuñando sus armas reglamentarias.

De acuerdo con su testimonio, luego regresaron a la comisaría y fue en ese momento cuando ocurrió el hecho fatal. El ex efectivo señaló que manipuló su arma sin advertir que tenía un proyectil en la recámara, lo que provocó que accidentalmente se efectuara un disparo que impactó en Carrizo.

La bala le provocó una grave herida en la cabeza que terminó causando su muerte.

Tras analizar las pruebas y los testimonios incorporados durante el debate, el tribunal resolvió condenar a Albornoz por homicidio simple.

No volverá a la cárcel

Sin embargo, el ex policía no volverá a prisión. Los jueces tuvieron en cuenta que el acusado ya permaneció detenido durante dos años en el marco de la causa, por lo que cumplirá el resto de la pena en libertad, aunque deberá respetar una serie de medidas y condiciones impuestas por el tribunal.

Durante el juicio también declaró la madre de la víctima, quien negó enfáticamente que su hijo y el acusado fueran amigos, en contraposición con lo manifestado por Albornoz, que había sostenido que mantenían una relación de amistad.

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