Sebastián Corti permanece detenido en la Comisaría N° 4 luego de protagonizar un nuevo episodio de violencia pública, tras haber estado más de un mes prófugo. Durante ese período, según la investigación judicial, se habrían agravado los hechos de agresión contra Iara Pereyra, la joven con la que mantenía una relación de pareja.
Este viernes la fiscal Pilar Palavecino, de la Unidad de Violencia de Género e Intrafamiliar, le tomó declaración indagatoria y le imputó los delitos de lesiones leves calificadas y amenazas coactivas, en concurso real y en contexto de violencia de género, en perjuicio de Pereyra.
Durante la audiencia, la fiscal le atribuyó dos episodios de violencia ocurridos en enero de 2026.
El primero habría tenido lugar el 7 de enero en un departamento del barrio Altos del Golf. Según la acusación, tras una discusión con su pareja conviviente, Corti habría echado a la joven de la vivienda. Cuando Pereyra comenzó a preparar sus pertenencias en cinco bolsas y le pidió que solicitara un Uber para retirarse, el imputado habría reaccionado de manera violenta.
De acuerdo con la investigación fiscal, Corti le habría aplicado golpes a mano abierta en el rostro y luego la habría arrojado al suelo tomándola de los cabellos, con la intención de sacarla del departamento.

La fiscalía también sostuvo que posteriormente el acusado le exigió que se dirigiera a trabajar a su gimnasio ubicado en el barrio Congreso. Más tarde, la joven se trasladó hasta la casa de su madre para pedir comida y contar que había sido agredida.
La acusación agrega que el imputado habría presionado a la víctima para que no realizara la denuncia ni se sometiera a un examen médico policial. Según la imputación, lo habría hecho bajo la amenaza de difundir videos íntimos y de atentar contra integrantes de su familia si avanzaba con una denuncia.
Corti negó las acusaciones
En su declaración ante la fiscal, Corti negó las agresiones físicas. “Niego haberla agredido físicamente; ella tenía conocimiento de mi situación legal y siempre me amenazaba con denunciarme y hacerme meter preso”, afirmó.
También sostuvo que la denunciante utilizaba su situación judicial previa para presionarlo. “Ella sabía que con cualquier cosa que diga ya me podían detener a mí y siempre me ha chantajeado”, manifestó.
El imputado agregó que la relación estaba atravesada por conflictos y celos. “Tengo videos en donde yo la corría de mi casa porque realmente no quería seguir viviendo con ella. Me controlaba el teléfono, me celaba que me había vuelto a hablar con Micaela, lo cual era totalmente falso. Eran constantes los problemas y vivía bajo la amenaza de que ella me iba a denunciar”.
El segundo hecho investigado habría ocurrido el 27 de enero de 2026 alrededor de las 18.30, cuando ambos circulaban en un automóvil. Según la fiscalía, tras una discusión Corti detuvo el vehículo y le quitó violentamente el celular a Pereyra, lo que derivó en un forcejeo.
En ese contexto, el imputado habría lesionado a la joven con una llave en la mano derecha, provocándole dos cortes. Luego habría descendido del rodado, la habría tomado de los cabellos y la habría sacado del vehículo.
La investigación señala que, cuando la víctima intentó defenderse y lo arañó en el rostro, Corti se habría enfurecido aún más y la empujó con fuerza, provocando que ambos cayeran al suelo. Las lesiones sufridas por la joven fueron calificadas como curables en diez días.
Sobre este episodio, Corti dio una versión diferente de los hechos. “Ella quería ir conmigo porque creía que me iba a encontrar con otra chica”, declaró.
También afirmó que durante la discusión ella le habría quitado las llaves del automóvil. “Ella me estira de la remera porque tira las llaves del auto, que estaba encendido, y las saca; entonces no quería seguir en el problema, salgo del auto con ella colgada de mi remera y decido irme del lugar”.
Según su relato, la situación continuó en la vía pública. “Empiezo a caminar y no me dejaba ir. Me termina sacando y rompiendo la remera completamente, también el pantalón, terminando casi semidesnudo en la calle”.
El imputado sostuvo además que recibió agresiones físicas. “Ella me ha agredido a mí con uñazos en los brazos, pecho, cara y cuello”, afirmó.
Corti también aseguró que, después del episodio, la joven se presentó en la casa de su madre para pedirle disculpas. “Esa misma noche ha ido a la casa de mi mamá a pedirme perdón; tengo videos de la charla en la pieza de mi mamá”, declaró.
En ese sentido señaló que su intención era terminar la relación. “Yo le decía que nos separemos y que termine bien la cosa. Al otro día sale una orden de detención para mí”.
Al finalizar su exposición ante la fiscal, expresó: “Yo estoy cansado de todo esto”.
La causa continúa en investigación en la Unidad de Violencia de Género e Intrafamiliar, donde se analizan los testimonios, las pruebas médicas y otros elementos incorporados al expediente para determinar las responsabilidades en los hechos denunciados.
