El juicio por el asesinato de Paola Chius (43) entró en su etapa definitiva. Durante los alegatos de clausura, el Ministerio Público Fiscal solicitó la pena de prisión perpetua para Javier Beltrán (47), alias “Flaco”, al considerarlo autor material del delito de homicidio doblemente calificado por alevosía y violencia de género.
La fiscal coordinadora de Añatuya, Dra. María Emilia Ganem, y el fiscal auxiliar Dr. Ezequiel Bustamante, sostuvieron ante el Tribunal que el mecánico planificó minuciosamente el crimen ocurrido el domingo 6 de agosto de 2023.
Según la fiscalía, el imputado utilizó una camioneta perteneciente a un cliente para buscar a Paola en su casa del barrio Rivadavia. Desde allí, la trasladó 15 kilómetros hasta el paraje Puente Negro, donde se habría desencadenado el brutal episodio.
El agresor atacó a la mujer mientras se encontraba desnuda, aprovechando su estado de indefensión. Le propinó golpes de puño y utilizó un elemento romo para causarle una herida profunda en el cráneo.
Con la víctima semiinconsciente, Beltrán la estranguló por la espalda con un lazo durante aproximadamente 15 segundos. El cuerpo fue vestido y abandonado debajo de unos vinales, donde fue hallado recién tres días después por un poblador de la zona.
Para la fiscalía, no existen dudas sobre la autoría de Beltrán. La acusación se apoya en el análisis de 40 cámaras de seguridad que permitieron trazar el recorrido de la camioneta. Se determinó que Beltrán salió de la ciudad con Paola y regresó solo.
Además, Paola le había prestado su teléfono a su hijo para jugar antes de salir. En ese dispositivo quedaron registrados los mensajes donde el mecánico coordinaba pasar a buscarla justo antes de su desaparición.
La fiscalía acreditó que el mecánico estaba obsesionado con la víctima. Al parecer, Beltrán pretendía una relación estable que Paola rechazaba, y le molestaba que ella hubiera regresado a vivir a la casa de su expareja para estar con sus tres hijos.
Por su parte, la defensa de Beltrán solicitó la absolución lisa y llanamente invocando el beneficio de la duda. Los abogados defensores argumentaron que la acusación se basa en “dichos y no en certezas”, cuestionando la solidez de las pruebas presentadas por el Ministerio Público.
Tras escuchar a ambas partes, el Tribunal integrado por los doctores Raúl Santucho, Juan Carlos Storniolo y Luis Domínguez dispuso un cuarto intermedio. En la próxima audiencia, el imputado tendrá la oportunidad de decir sus “últimas palabras” antes de que se dicte el veredicto final.
