En una jornada de altísima tensión en los pasillos del Congreso, el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, salió a jugar fuerte en defensa de Javier Milei. Con una frase que ya recorre todos los portales —“Están tirando piedras a la luna”—, el legislador de La Libertad Avanza intentó desactivar la bomba que la oposición intenta activar: un juicio político basado en las pericias del polémico Caso $LIBRA. Abdala no solo descartó la interpelación al Presidente, sino que ninguneó las pruebas que vinculan al mandatario con el lobista Mauricio Novelli, asegurando que no hay argumentos constitucionales sólidos para avanzar.
Abdala no se limitó a defender; pasó al ataque. En un mensaje directo al corazón del kirchnerismo, el senador puntano disparó: “Tienen a su líder presa y cada vez menos espacio en la vida política argentina”. Con esta frase, buscó deslegitimar cualquier movimiento de la oposición, tildándolos de “vengativos” y acusándolos de tener el “robo” como matriz política.
Es un movimiento claro de LLA: frente a las denuncias de corrupción propias (como el $LIBRA), revolear la corrupción ajena para equilibrar la balanza ante la opinión pública.
Sin embargo, no todo fue optimismo “violeta”. En un gesto de inusual sinceridad para un oficialista de su rango, Abdala reconoció que los números del INDEC dolieron en el seno del Gobierno. “No estamos conformes con el 7,5% de desempleo”, admitió, reconociendo que la recesión está dejando a miles de argentinos fuera del sistema. Pero inmediatamente después, volvió al modo campaña y apuntó contra el gobernador de San Luis, Claudio Poggi. Lo acusó de despilfarrar fondos en “cenas millonarias” y blanqueó el plan maestro de Milei: ir por las provincias en 2027. “En LLA tenemos muchísimas chances de conducir San Luis”, lanzó, marcando que la pelea no es solo en Buenos Aires, sino en cada distrito.
