China suspendió temporalmente las exportaciones de carne de Arrebeef SA, uno de los frigoríficos más importantes de Argentina, tras detectar residuos de fluazurón, un garrapaticida usado en ganado. Aunque no es tóxico para los humanos en condiciones normales, las autoridades chinas han endurecido los controles sanitarios, lo que afectó al frigorífico argentino.
A pesar de la suspensión, Arrebeef aseguró que los embarques comprometidos seguirán su curso sin inconvenientes. Además, tanto las autoridades de Argentina como China están trabajando para resolver la situación y esperan que la suspensión se levante pronto.
El endurecimiento de los controles no es exclusivo de Arrebeef: la semana pasada, otro frigorífico uruguayo, San Jacinto, también fue suspendido por el mismo motivo. Los exportadores advierten que las exigencias chinas podrían aumentar, pero confían en que esta es una medida temporal.
En paralelo, Arrebeef enfrenta dificultades internas, como la suspensión de 400 trabajadores debido a la menor faena en su planta, pero la empresa aclara que no se trata de despidos permanentes.
