Crisis industrial: Cabot cerró su planta en Campana y dejó a 150 familias en la calle
La multinacional química anunció el cese definitivo de sus operaciones en Argentina. Los trabajadores, muchos con más de 30 años de antigüedad, denuncian que la empresa busca iniciar un preventivo de crisis para reducir las indemnizaciones. Hay movilizaciones en la ciudad bonaerense.

La noticia llegó de forma abrupta, según relataron los operarios, directivos de la compañía provenientes de Brasil convocaron a todo el personal al comedor de la planta de Campana para comunicarles que Cabot Argentina dejaría de operar de forma inmediata. A partir de ese momento, la gestión del conflicto quedó en manos de un estudio jurídico, dejando a los empleados en un limbo legal.

“No nos han pagado, no nos han echado, estamos a la deriva”, expresó Agustín, uno de los operarios afectados. La principal preocupación de los trabajadores es la intención de la empresa de presentar un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC), una herramienta legal que les permitiría abonar solo el 50% de las indemnizaciones correspondientes.

Impacto social

El cierre de Cabot golpea con dureza a un sector de la población laboralmente vulnerable. Gran parte de la plantilla está conformada por operarios que superan los 40 y 50 años de edad, con décadas de servicio en la fabricación de negro de humo (insumo clave para empresas como FATE).

Mario Di Paolo, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Negro de Humo, advirtió sobre la dificultad de reinserción: “Con este modelo económico es muy difícil conseguir trabajo. Los compañeros saben que para el sistema ya quedan obsoletos a esa edad”. Esta sensación de “fin de carrera” predomina entre los 150 trabajadores que hoy marcharon hacia la plaza principal de Campana para exigir la intervención del municipio.

Crisis del neumático y contexto nacional

Si bien los empleados aseguran que no se trata de un problema de productividad, el sector señala que la crisis terminal de la industria del neumático en Argentina —con paradas de planta y despidos en otras firmas— aceleró la salida de Cabot. A esto se suma el escenario macroeconómico actual:

Caída del consumo interno: Menor demanda de vehículos y repuestos.

Apertura importadora: Competencia directa con materiales producidos en el exterior a menores costos.

Recesión industrial: Según datos sindicales, bajo la gestión de Javier Milei ya se habrían perdido más de 320.000 puestos de trabajo y cerrado unas 15.000 industrias en todo el país.

Este lunes, la ciudad de Campana fue escenario de una masiva marcha de los operarios de Cabot, quienes presentaron un petitorio ante las autoridades municipales. La lucha gremial ahora se centra en evitar que el cierre se concrete bajo las condiciones del preventivo de crisis y asegurar que cada familia reciba la indemnización total por los años de servicio prestados a una planta que fue histórica en el cordón industrial del norte bonaerense.

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