Carne de burro en góndolas y polémica al rojo vivo en Chubut
La venta de este producto encendió un fuerte rechazo en parte de la sociedad y reavivó el debate sobre los límites del consumo. Se vende a $7.500 el kilo y divide opiniones.

La llegada de carne de burro a carnicerías de Chubut desató una fuerte polémica y dejó al descubierto un debate incómodo: hasta dónde se está dispuesto a llegar frente a la crisis.

La iniciativa, impulsada por un productor de Punta Tombo, comenzó a tomar forma en Trelew, donde los cortes ya se comercializan a unos 7.500 pesos por kilo.

El proyecto aparece como una salida ante las dificultades del sector ganadero en la región, especialmente por las limitaciones para criar vacunos en el suelo patagónico.

Pero la reacción no tardó en llegar. Mientras algunos ven en la propuesta una alternativa más, otros la rechazan de plano y cuestionan el consumo de un animal históricamente vinculado al trabajo rural y a la vida cotidiana.

A la discusión se suman dudas sobre cómo se regula este tipo de producción. Si bien la actividad cuenta con avales locales, su expansión a mayor escala depende de autorizaciones nacionales que todavía no están definidas.

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