El diseñador Benito Fernández dijo que la crisis actual es “peor que en la pandemia” y que no volvería a votar a LLA

La industria textil se desploma y la de la moda no es ajena. El que decidió exponerlo fue el diseñador argentino Benito Fernández, quien se refirió al aumento en la carga impositiva y la descarnada competencia internacional a través de la apertura de importaciones impulsadas por el Gobierno de Javier Milei.

El empresario abocado a la alta costura consideró que “es un desastre lo que está haciendo el Gobierno“. Admitió que lo votó y que no lo haría de nuevo, teniendo en cuenta la crítica situación en la que quedó el sector tras las medidas económicas adoptadas.

“Yo voté este gobierno. Hoy, obviamente no lo volvería a votar y van a tener que buscar mi voto en otra persona”, dijo Fernández en una charla con Infobae en Vivo. Y fue más tajante al expresar su desencanto: “No me convencen nunca más”.

El diseñador expuso la realidad que viven hoy los industriales textiles y comentó que los costos fiscales sumados a la apertura de importaciones llevaron el cierre de numerosos comercios.

“No podemos competir por el 52% de impuestos que tenemos y que dijeron que iban a bajar y no bajaron”, remarcó. A su vez, señaló que los precios son mucho más elevados que en sus países de origen: “Te comprás algo de Victoria’s Secret y te sale más caro que en Estados Unidos”.

Fernández denunció que los mercados internacionales operan a futuro. Señaló que en el caso de China y Rusia “están vendiendo por debajo de sus costos para destrozarte las industrias y entrar”.

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El empresario habló también de los dichos de Milei sobre el diseño argentino. “El presidente salió a decir que Italia puede competir con China porque tiene diseño. Yo le digo al señor presidente: Italia tiene muy buen diseño, acá hay muy buen diseño, pero Italia no compite con China, Italia hace todo en China”, sostuvo.

Y añadió: “el golpe bajo es echarnos la culpa a los diseñadores, que nos pongamos las pilas para ser competitivos con China. Me parece de una perversidad que nunca he visto en mi vida”. En ese sentido, planteó que la crisis no solo es por el diseño, sino por las “importaciones perversas y el alto costo impositivo”.

Por otro lado, se refirió a la situación laboral de sus empleados, dijo que hace dos años tuvo que despedir a varios. “Tenía catorce personas. Me quedan tres juicios, que fueron tres personas que no quisieron arreglar por situaciones personales. Tuve que vender un departamento mío que tenía, me quedé sin ningún departamento, hoy estoy alquilando, pero estoy con un montón de proyectos”.

A su vez, puso en relieve las diferencias entre las pequeñas y grandes empresas y habló del caso de un grupo de jóvenes emprendedores que usan algodón peruano o egipcio para sortear el tema de la competencia externa.
“Hoy ellos pudieron reinventarse porque tuvieron cabezas, son gente joven, tuvieron cintura, no era una megaempresa y hoy van a tener las remeras más caras, pero las remeras más lindas que vas a tocar”.

finalmente, consideró que la crisis actual es “peor que en la pandemia, porque en la pandemia los locales cerraban de afuera para adentro. Ahora están cerrando en el núcleo”.

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