La Nobel de la Paz, Narges Mohammadi, permanece en estado crítico tras una huelga de hambre
Narges Mohammadi, se encuentra internada en estado crítico en la ciudad de Zanjan, Irán, tras sufrir una grave crisis cardíaca derivada de una huelga de hambre. Su familia y la Fundación que lleva su nombre denuncian malos tratos y exigen su traslado urgente a Teherán para recibir atención médica especializada, mientras la comunidad internacional reclama por su vida.

La activista de 53 años y Premio Nobel de la Paz, Narges Mohammadi, se encuentra internada en estado inestable en la Unidad de Atención Coronaria de un hospital en la ciudad iraní de Zanjan. Su vida corre grave riesgo tras sufrir un fuerte deterioro de salud provocado por una huelga de hambre que llevó a cabo en protesta por sus condiciones de detención.

Una crisis médica y obstrucción judicial

El traslado de urgencia se produjo luego de que Mohammadi sufriera dos desmayos y una grave crisis cardíaca dentro del penal. Los médicos de la prisión determinaron que la gravedad del cuadro superaba la capacidad del centro médico penitenciario, por lo que fue derivada a un hospital local.

Sin embargo, su familia advierte que esta medida fue tardía y que el hospital de Zanjan no cuenta con los recursos especializados que requiere. La Fundación Narges Mohammadi y su hermano Hamidreza, desde Oslo, han denunciado que los fiscales de Zanjan continúan bloqueando el traslado a Teherán, donde la activista podría ser evaluada por médicos de su confianza.

El historial clínico de Mohammadi incluye múltiples episodios de presión arterial elevada, náuseas y dolores en el pecho, agravados por los constantes malos tratos, torturas y el aislamiento al que ha sido sometida, impidiéndole el contacto con su familia y sus abogados.

Un historial de persecución y condenas

Narges Mohammadi, quien cumple cinco condenas que suman 31 años de prisión por su lucha en defensa de los derechos de las mujeres y contra el código de vestimenta obligatorio en su país, recibió una condena adicional en febrero que sumó siete años y medio, además de 154 latigazos.

La detención más reciente ocurrió el 12 de diciembre, durante un acto en memoria del abogado Josrou Alikordi, desde cuando ha enfrentado un deterioro sostenido de su salud bajo la negativa de las autoridades a permitir su tratamiento.

La situación ha encendido las alarmas en el plano diplomático. El presidente del Comité del Premio Nobel de la Paz, Joergen Watne Frydnes, fue contundente al manifestar que la vida de la activista se encuentra en manos de las autoridades iraníes, exigiendo una respuesta inmediata que garantice su integridad física y su libertad.

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