Bettina Angeletti, la esposa del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, recibió millonarios pagos de Foggia Group, una productora ligada al entorno de Karina Milei y controlada por los dueños de DirecTV, que compite por una concesión clave de 180.000 millones de pesos.
La licitación por la concesión de Tecnópolis por los próximos 30 años entró en una zona de alta tensión política y judicial. Según registros de la Justicia, la consultora +BE, propiedad de Bettina Angeletti (esposa de Manuel Adorni), percibió al menos 55 millones de pesos por parte de Foggia Group, la empresa favorita para quedarse con el millonario predio. Desde el entorno de la mujer alegan que los pagos corresponden a supuestas tareas de consultoría en recursos humanos.
El caso genera un evidente conflicto de intereses, ya que el encargado de firmar y sellar la adjudicación final del negocio es el propio Manuel Adorni, en su rol de jefe de Gabinete.
Según publica La Política Online, Foggia Group no es una productoras cualquiera, sino que arrastra un historial de conexiones con la cúpula del Gobierno nacional. Hasta diciembre de 2023, una de las socias de la productora era Mara Gorini, que es la actual secretaria de Karina Milei. Al asumir como funcionaria, traspasó las acciones a su esposo, Marcelo Dionisio, y al hijo de ambos.
A fines de 2025, días antes de que el Gobierno anunciara los pliegos para privatizar Tecnópolis, el conglomerado de la familia Werthein (propietarios de DirecTV, Technomedia, Landmark y Cachay SA) tomó el control de Foggia. Hombres de su máxima confianza, como Marcelo Wegbrait, Fabian Suffern y Ricardo Silbermins, asumieron los roles directivos clave
Se estima que hay 180.000 millones de pesos en juego. En la carrera por el predio, el grupo Foggia-Werthein compite directamente contra una firma vinculada al diario La Nación.
Ante la revelación de los pagos a la esposa de Adorni, en los pasillos de Foggia Group empezó a reinar el pánico a una inminente impugnación judicial por parte de sus competidores.
Para blindar el negocio y evitar que la licitación termine empantanada en los tribunales, los Werthein activaron una estrategia de control de daños: buscan contrarreloj un mecanismo legal para que la firma de la adjudicación sea delegada en otro funcionario y Adorni quede formalmente al margen del dictamen.
