La millonaria inversión de River en futbolistas borrados por Eduardo Coudet
El Millonario inició la pretemporada con una importante depuración del plantel. Entre los futbolistas que no serán tenidos en cuenta por Eduardo Coudet aparecen varios refuerzos por los que el club desembolsó cifras millonarias, en una inversión que supera los 53 millones de dólares.

River comenzó una nueva etapa de cara al segundo semestre del año con la llegada de Eduardo Coudet al banco de suplentes y una profunda reestructuración del plantel. En las últimas horas trascendió la lista de futbolistas que no serán tenidos en cuenta por el entrenador, una nómina que incluye a varios jugadores por los que el club realizó importantes inversiones en los últimos mercados de pases.

La cifra total destinada a los futbolistas relegados supera los 53 millones de dólares, un monto que refleja el fuerte gasto realizado por la dirigencia en incorporaciones que no lograron consolidarse en el equipo.

Uno de los casos más emblemáticos es el de Kevin Castaño. El mediocampista colombiano llegó a Núñez por 13,8 millones de dólares y se convirtió en el segundo fichaje más caro de la historia de River. Sin embargo, su futuro parece estar lejos del club y, pese a los sondeos desde el exterior, resulta difícil imaginar que la institución pueda recuperar la totalidad de la inversión realizada.

Otro nombre que aparece entre los apuntados es Giuliano Galoppo. El ex Banfield demandó una inversión de tres millones de dólares y nunca logró cumplir con las expectativas generadas en su llegada. Ahora, River espera recibir ofertas que permitan recuperar parte de lo desembolsado por su pase.

También figura Maximiliano Salas, quien arribó como una de las incorporaciones más resonantes luego de su controvertida salida de Racing mediante la ejecución de una cláusula de rescisión valuada en ocho millones de euros. Menos de un año después, su continuidad ya no entra en los planes del cuerpo técnico.

La revisión de las decisiones tomadas en los últimos mercados también alcanza a otros futbolistas que tuvieron escasa participación o no lograron afianzarse. Entre ellos aparecen Andrés Herrera, por quien River pagó 2,5 millones de dólares; Fabricio Bustos, que demandó una inversión de 5,4 millones; Maxi Meza, incorporado por dos millones; y Matías Galarza, quien llegó desde Talleres junto a Juan Portillo en una operación conjunta valuada en 8,5 millones.

En este contexto, la incorporación de Pablo Longoria como director deportivo busca darle un nuevo enfoque a la planificación deportiva del club. Además de intentar concretar salidas que permitan reducir la masa salarial, la intención es optimizar las futuras decisiones en el mercado de pases y evitar inversiones que no generen el impacto esperado dentro del campo de juego.

De esta manera, River afronta una etapa de renovación marcada por una importante depuración del plantel y por la necesidad de recuperar parte de una inversión multimillonaria que, hasta el momento, no se tradujo en los resultados deportivos esperados.

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