Boca dio por terminada la negociación por Sebastián Villa, al menos de manera oficial. El Xeneize comunicó que la segunda oferta verbal presentada por el delantero colombiano fue la última y que no elevará el monto propuesto, luego de que Independiente Rivadavia rechazara nuevamente la propuesta.
Sin embargo, detrás de la decisión también aparece otra lectura posible. En los pasillos del mercado de pases, el movimiento puede interpretarse como una estrategia para ejercer presión sobre el club mendocino y sobre el propio jugador. La idea sería forzar una flexibilización en las pretensiones económicas de Independiente Rivadavia y que Villa impulse desde adentro una salida rumbo a La Bombonera.
La negociación nunca logró acercar posiciones. Desde Mendoza se mantuvieron firmes en su postura de recibir entre ocho y nueve millones de dólares en efectivo por la totalidad del pase, sin aceptar jugadores como parte de la operación.
La primera propuesta de Boca consistió en cuatro millones de dólares más el pase de Marcelo Weigandt, una fórmula que fue descartada rápidamente por la dirigencia mendocina. Luego llegó una segunda oferta, esta vez compuesta únicamente por dinero y por una cifra superior a los seis millones de dólares, que tampoco alcanzó para convencer a los dirigentes.
Ante este escenario, Juan Román Riquelme y el Consejo de Fútbol decidieron no seguir aumentando el monto y optaron por retirarse de la negociación.
Desde el comienzo de las conversaciones, el presidente Daniel Vila dejó en claro cuál era la postura de Independiente Rivadavia. Si bien aseguró que no pretendía “cortarle la carrera” a Villa, también sostuvo que no lo dejarían salir por una cifra inferior a la que consideraban justa. La cláusula de rescisión del colombiano está fijada en diez millones de dólares y el club nunca mostró intención de alejarse demasiado de ese valor.
Por su parte, Sebastián Villa hizo varios gestos públicos que alimentaron la ilusión de un regreso a Boca. Los mensajes en redes sociales con corazones azul y amarillo, los contactos informales con Riquelme y el deseo manifiesto de volver a vestir la camiseta xeneize generaron expectativa entre los hinchas.
El atacante ya tuvo una extensa etapa en el club entre 2018 y 2023. Durante ese período disputó 172 partidos, convirtió 29 goles, entregó 32 asistencias y conquistó siete títulos. Sin embargo, su conflictiva salida del club y algunos episodios posteriores, entre ellos ciertos acercamientos a River, provocaron opiniones divididas entre los simpatizantes.
Por ahora, la posibilidad de un segundo ciclo de Sebastián Villa en Boca quedó en suspenso. La negociación está caída, aunque en el mercado de pases siempre queda espacio para nuevos capítulos y giros inesperados.
