El candidato a Intendente por el Frente Cívico para la ciudad de La Banda, Llamil Abdala, pasó por el programa Osea Digamos y mantuvo una extensa entrevista con Leonel, donde analizó el escenario político local, recordó la ajustada elección de 2022 y detalló los ejes de su propuesta de gobierno. Con la mirada puesta en los próximos comicios, el referente oficialista aseguró que el panorama actual posiciona a su espacio con una ventaja sustancial para revertir el estancamiento de la vecina ciudad.
“La intendencia de La Banda es una asignatura pendiente del Frente Cívico. En el 2022 estuvimos muy cerca de ganar, en una elección muy cerrada donde perdí por apenas dos mil votos, cuando las predicciones iniciales nos daban un tercer puesto. Independientemente del resultado, quedó una luz encendida que nos atravesó como bandeños. Hoy nos encuentra en una situación muy diferente: la ciudad está 4 años peor y nosotros estamos 4 años más preparados”, sentenció.
La confianza de Gerardo Zamora y el respaldo de las encuestas
Abdala, quien se definió como un “militante de 365 días del año”, explicó cómo decantó la decisión de encabezar nuevamente la propuesta del Frente Cívico tras un proceso de evaluación interna y mediciones de opinión pública que comenzaron a principios de este año.
EL CAMINO A LA CANDIDATURA DE ABDALA:
• Mediciones previas: A fines de febrero comenzaron a evaluarse nombres en el circuito electoral bandeño.
• Intención de voto: Pese a la aparición de otros precandidatos, su figura mantuvo una base sólida de aceptación.
• Ratificación política: El gobernador Gerardo Zamora volvió a elegirlo para liderar la oferta electoral en el municipio.
Antes de oficializar la postulación, el candidato destacó que atravesó una instancia de profunda deliberación íntima: “Mi segunda candidatura requirió una charla previa muy importante, primero con mi esposa y luego con toda la familia completa”.

Familia, superación y el compromiso con la discapacidad
Vecino de toda la vida de la misma cuadra de La Banda, próximo a cumplir 55 años, Abdala repasó su historia familiar junto a su esposa Daniela —con quien lleva 30 años de casado y 6 de novios— y sus 5 hijos (cuatro varones y una nena de entre 15 y 28 años). Su llegada a la función pública se produjo recién a los 51 años, tras una extensa trayectoria en la actividad privada ligada al comercio, la industria y la dirigencia deportiva.
El candidato compartió además el quiebre personal que reconfiguró su visión social y comunitaria:
“Hace unos 25 años atravesamos momentos muy difíciles con el diagnóstico de discapacidad de nuestro segundo hijo. Tras esa etapa de dolor, nos reinventamos como familia y generamos proyectos sociales específicos; primero en autismo y luego en un espacio que nuclea a jóvenes con diferentes discapacidades. Sabemos lo que son las encrucijadas de la vida y las pasamos juntos. Por eso no le temo a los desafíos complejos”.
Plan de gobierno y el fin de la “sobreactuación de la bandeñidad”
Al abordar las principales falencias de la gestión actual y su plataforma para el municipio, Abdala hizo hincapié en la necesidad de terminar con las divisiones políticas que frenaron el desarrollo regional durante las últimas dos décadas.
“Lo primero que quiero instalar es que hay que cerrar una grieta que nos atraviesa desde hace 15 o 20 años y que nos impidió mirar hacia adelante. Para mí, el verdadero orgullo bandeño es trabajar por la ciudad, darnos la mano para ayudar al de al lado y mirar con una sonrisa a nuestros hijos sabiendo que construimos su futuro. Hay que terminar con esa cosa entre melancólica, resentida y revanchista; una sobreactuación falsa de la bandeñidad. Tengo un perfil productivista, un enorme amor por mi ciudad y un plan de gobierno sólido para transformarla”, concluyó de cara al armado electoral en La Banda.
