El dueño de una distribuidora de productos avícolas del barrio Huaico Hondo denunció penalmente a un comerciante de la ciudad de Fernández por haberle retirado toneladas de mercadería y pagar con una batería de cheques que, al momento de ser presentados en la entidad bancaria, fueron rechazados por falta de fondos. En un principio, el monto de la defraudación ascendía a los $70.500.000, pero este viernes, la denuncia fue ampliada con un nuevo monto de $15.000.000.
La causa penal, bajo la órbita de la Unidad Fiscal de Instrucción a cargo de la Dra. Luján González Garay, comenzó semanas atrás luego de una presentación efectuada ante la División Delitos Económicos de la Policía de la Provincia. El denunciante, reveló que el vínculo comercial con el comerciante de apellido Chemez, comenzó en octubre de 2025.
En esa oportunidad, el acusado se presentó en el establecimiento mayorista manifestando que contaba con todas las inscripciones legales para la comercialización de aves y derivados, exhibiéndose además como un supuesto proveedor del Estado. Confiando en la solvencia económica que el comprador aparentaba, el empresario con domicilio en el barrio Cabildo accedió a entregarle importantes cargamentos de mercadería avícola.
Como método de pago, Chemez entregó inicialmente una tanda de 14 cheques de pago diferido. La sorpresa y el perjuicio para el distribuidor capitalino llegaron semanas después, cuando los documentos comerciales comenzaron a vencer y el banco bloqueó los cobros por carecer de respaldo económico, configurando los primeros indicios de la estafa.
Tras comprobar la maniobra y agotar los reclamos extrajudiciales sin obtener ninguna respuesta favorable, el damnificado acudió a las autoridades con la documentación respaldatoria.
En las últimas horas, los abogados que representan al distribuidor estafado, los doctores Marcelo Sgoifo y Germán Andrada, se presentaron ante la fiscal González Garay para radicar una ampliación formal de la denuncia penal.
Según explicaron los letrados, el perjuicio escaló de forma drástica al registrarse el vencimiento de tres nuevos cheques de pago diferido vinculados a la misma transacción. Cada uno de estos presentaba un valor nominal de $5.000.000, sumando un remanente de $15.000.000 que resultaron rebotados por la entidad bancaria por falta de fondos.
Así, el daño patrimonial provocado al empresario avícola ya se sitúa en los $85.500.000 pesos.
La Fiscalía y los peritos contables de la Policía de la Provincia avanzan a paso firme en la recolección de pruebas y el análisis de los movimientos bancarios de Chemez, buscando determinar el grado de dolo en su accionar para proceder con las medidas de coerción correspondientes por el delito de estafa reiterada.
