A 32 años del último gol de Maradona con la Selección Argentina
El 21 de junio de 1994, Diego convirtió ante Grecia uno de los goles más recordados de su carrera. Fue el último con la camiseta albiceleste y quedó inmortalizado por su icónico festejo frente a la cámara.

El 21 de junio de 1994 quedó marcado para siempre en la historia del fútbol argentino. Ese día, Diego Armando Maradona convirtió su último gol con la camiseta de la Selección Argentina en la victoria por 4-0 frente a Grecia, por el debut albiceleste en el Mundial de Estados Unidos.

A 32 años de aquella tarde en Foxboro, la imagen continúa intacta en la memoria colectiva. No solo por la calidad de la definición, sino también por el inolvidable festejo de Diego frente a una cámara de televisión, con los ojos desorbitados y un grito que quedó inmortalizado como una de las escenas más emblemáticas de los Mundiales.

La conquista llegó a los 15 minutos del segundo tiempo. Argentina ya ganaba gracias a dos goles de Gabriel Batistuta cuando se produjo una brillante jugada colectiva. Fernando Redondo inició la acción, Claudio Caniggia participó de la combinación y Maradona apareció para recibir en la puerta del área y sacar un zurdazo formidable que se clavó en el ángulo del arco griego.

Aquel gol tuvo un significado especial. Representó el regreso de Diego a la Selección en una Copa del Mundo y terminó convirtiéndose en el último de los 34 que marcó con la camiseta argentina. También fue su última conquista en una cita mundialista.

La propia Asociación del Fútbol Argentino recordó la fecha en sus redes sociales con un mensaje dedicado al capitán campeón del mundo en México 1986. Con el paso de los años, ese tanto adquirió una dimensión todavía mayor por todo lo que ocurrió después.

Días más tarde, tras el encuentro frente a Nigeria, Maradona quedó fuera del Mundial luego de un control antidopaje positivo por pseudoefedrina. Aquella situación puso fin de manera abrupta a su recorrido mundialista y convirtió el gol ante Grecia en la última gran postal de Diego dentro de una Copa del Mundo.

Tiempo después, el propio Maradona recordó aquel desahogo y explicó el significado que tenía para él. “Yo llegué al Mundial limpio como nunca. Sabía que era mi última oportunidad de decirles a mis hijas que me vieran jugar. Por eso grité el gol contra Grecia como lo grité”, expresó en su libro autobiográfico.

Hoy, más de tres décadas después, ese zurdazo sigue ocupando un lugar privilegiado en la historia del fútbol argentino. Porque fue mucho más que un gol: fue el último grito de Diego con la celeste y blanca y una de las imágenes más recordadas de una leyenda eterna.

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