En una emotiva entrevista realizada este miércoles 9 de julio en La Mañana de Info, Lourdes Melián, hermana del submarinista santiagueño David Melián, compartió su dolor, su desilusión por el fallo judicial en el que condenaron a un excomandante y absolvieron a otros tres altos mandos y el inquebrantable reclamo de justicia por los 44 tripulantes del ARA San Juan.
Conectada por videollamada, la familiar del marino se refirió al cierre del juicio por la tragedia ocurrida en 2017 y cuestionó con dureza la absolución de los imputados.
“El 8 de julio terminó el juicio por la desaparición del ARA San Juan. Estuvimos hablando con los abogados y no esperábamos que salgan tan impunes. Al menos esperábamos tres años de condena para cada uno porque inocentes no son”, expresó.

Aunque reconoció que el resultado judicial dejó un profundo vacío entre las familias, destacó que el proceso marcó un precedente histórico.
“Para nosotros, los familiares, sentarlos en un juicio y condenarlos socialmente ya es un montón. Es la primera vez en la historia que sucede. Han pasado casi nueve años desde la tragedia. No logramos la condena que esperábamos, pero la condena social es algo”, sostuvo.
Lourdes confirmó además que la querella apelará la resolución judicial y remarcó que, para las familias, todos los acusados tienen responsabilidades en lo ocurrido.
“No tendrían que haber sido absueltos. Todos son responsables. Hay cosas que la gente no conoce porque nosotros leímos el expediente. Existen documentos legales firmados por los propios jefes que los hacen responsables”, afirmó.
En ese sentido, reveló uno de los elementos que considera determinantes de la causa.
“En julio de ese mismo año, el comandante hizo un informe completo indicando que el submarino no podía volver a navegar después del último incidente. Ese informe no fue escuchado, el buque no fue reparado y salió igual. La tragedia pudo haberse evitado”, aseguró.
El último mensaje de David antes de zarpar
Durante la entrevista, Lourdes recordó con emoción el último contacto que tuvieron con David antes de la misión que terminaría en tragedia.
“El último mensaje lo recibimos a las 6.30 de la mañana cuando salieron de Ushuaia. Intentó llamar a mis papás pero no pudo comunicarse, así que les dejó un mensaje avisando que ya se iba. Les dijo que cuando llegara a Mar del Plata iba a volver a hablar con ellos y que después iba a regresar a Santiago para ayudar a nuestros padres a terminar la casa que estaban construyendo.”

También compartió cómo nació la vocación de su hermano por la Armada y el mar.
“David siempre fue un apasionado por el agua. Era el único de la familia que sabía nadar. En su viaje de egresados a Villa Carlos Paz tuvo su primer contacto con las Fuerzas Armadas y desde ese momento decidió que quería ingresar. Volvió, empezó a prepararse y no hubo forma de detenerlo.”
“Querría que lo recordemos con alegría”
En el tramo más emotivo de la charla, Lourdes reflexionó sobre cómo cree que David hubiese querido ser recordado.
“Él era muy de la Armada. Sabía cómo se manejaban las cosas dentro de la fuerza, pero estoy segura de que hubiese querido que respetemos la institución y los símbolos patrios porque era muy patriota.”
Finalmente, dejó una imagen que dibuja la esencia del submarinista santiagueño más allá de la tragedia.
“Era una excelente persona y estoy segura de que quiere que lo recordemos alegre. Era fanático de Huguito Flores y así nos gustaría que permanezca en la memoria de todos.”
A casi nueve años del hundimiento del ARA San Juan, el reclamo de justicia de las familias continúa intacto. Mientras la causa seguirá su camino con la apelación del fallo, el recuerdo de David Melián permanece vivo en Santiago del Estero como el de un joven que abrazó con orgullo su vocación de servir al país y que soñaba con volver a casa para ayudar a su familia.
