El consumo de pan en la Argentina cayó entre un 50% y un 60%, mientras que las ventas de facturas y productos de pastelería registraron una baja de entre 80% y 90%, de acuerdo con datos difundidos por Martín Pinto, presidente de la Federación de Panaderos de Merlo y referente de la Cámara de Industriales Panaderos (CIPAN). El dirigente atribuyó este escenario a la pérdida del poder adquisitivo y aseguró que el sector atraviesa una de las etapas más difíciles de los últimos años.
Según explicó Pinto, el cambio en los hábitos de compra es cada vez más evidente. Si antes los clientes llevaban un kilo de pan, ahora predominan las compras fraccionadas. “Vienen y compran una o dos flautitas”, señaló al describir cómo las familias adquieren únicamente lo que pueden consumir en el día.
Otro de los aspectos que más preocupa a los panaderos es la reducción de las compras por parte de los jubilados. De acuerdo con el dirigente, muchos dejaron de consumir pan porque priorizan la compra de medicamentos. Además, afirmó que en numerosos comercios ya es habitual que personas se acerquen a pedir alimentos sobrantes de la producción diaria en lugar de comprarlos.

El sector asegura que miles de panaderías cerraron sus puertas
Desde la Cámara de Industriales Panaderos sostienen que la crisis también impactó de lleno en la actividad comercial. Según las cifras difundidas por la entidad, cerraron alrededor de 2.850 panaderías en todo el país y se perdieron unos 17.000 puestos de trabajo vinculados al sector.
Pinto indicó además que muchas panaderías trabajan actualmente a la mitad de su capacidad, afectadas tanto por la caída de las ventas como por el incremento de los costos de producción, especialmente en tarifas de servicios públicos y el precio de la harina.
Al describir la situación que atraviesan los panaderos, Martín Pinto sostuvo que la actividad continúa deteriorándose. “La situación de los panaderos de la Argentina es crítica. Seguimos en caída libre. Hace dos años y medio nos sentamos en un tobogán y no paramos de caer”, expresó.
El dirigente reiteró que la pérdida del poder adquisitivo modificó el comportamiento de los consumidores y aseguró que la fuerte retracción alcanza tanto al pan como a los productos de pastelería, uno de los rubros más afectados dentro de las panaderías.
