Un sorpresivo viaje internacional desató la polémica horas antes del decisivo cruce entre Argentina e Inglaterra por las semifinales del Mundial 2026. El ministro de Relaciones Exteriores y Culto, Pablo Quirno, arribó a Miami con destino final a Washington DC, en una travesía que inicialmente no contó con información oficial previa y desató fuertes sospechas en las redes sociales.
Ante la falta de precisiones iniciales, comenzaron a circular versiones que señalaban que el verdadero motivo del traslado del canciller era presenciar el partido de la Selección Argentina en Atlanta. Lejos de emitir un comunicado formal, el titular de la cartera diplomática optó por responder con ironía en la plataforma X a las publicaciones que lo acusaban de ausentarse para ver a la “Scaloneta”: “Juguemos al huevo podrido, se lo tiran al distraído, si el distraído lo compraaa, huevo podrido es…”, replicó de forma tajante.
Desde el entorno del Palacio San Martín desmintieron categóricamente los rumores y aseguraron que el funcionario no asistirá al encuentro mundialista. Según precisaron fuentes oficiales, Quirno viajó para cumplir con una agenda bilateral estratégica tras una invitación del Departamento de Estado del gobierno de Donald Trump.
El canciller representará al país este jueves en una cumbre internacional de alto nivel sobre “terrorismo político”. El encuentro, convocado por el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, reunirá a ministros y funcionarios de más de 60 naciones con el objetivo de coordinar acciones frente a lo que la administración estadounidense define como el resurgimiento del terrorismo transnacional de extrema izquierda.
A pesar de las aclaraciones sobre Quirno, la fiebre mundialista sí generó licencias dentro de la estructura gubernamental. El vocero presidencial, Adrián Ravier, confirmó recientemente que el viceministro de Justicia, Santiago Viola, se tomó cuatro días de licencia para presenciar los cuartos de final y las semifinales de la Copa del Mundo, luego de haber sido fotografiado en el estadio durante el partido contra Suiza.
El portavoz aclaró que existe un compromiso explícito por parte de Javier Milei, Karina Milei y los ministros del Gabinete de no asistir a la competencia deportiva, aunque aclaró que no hay una prohibición generalizada para los cuadros técnicos o de menor rango, catalogando la asistencia de estos últimos como una decisión estrictamente personal.
