En su visita al piso de La Mañana de Info, el abogado querellante Gabriel Coronel Chalfón lanzó duras críticas sobre lo ocurrido en la última audiencia de la causa contra Sebastián Corti, donde se dictó la prisión preventiva para el imputado.
Según sostuvo, durante la audiencia se produjo una situación que calificó como “sorprendente” dentro de su experiencia profesional: la defensa habría centrado su estrategia en desacreditar a la víctima en lugar de discutir las pruebas del caso. “Se atacó a la víctima. Eso es lo que más me hizo ruido”, afirmó.

En ese sentido, cuestionó la exhibición de material audiovisual por parte de la defensa, al que describió como un intento de instalar un relato favorable al acusado. “Las pruebas están a la vista, son contundentes”, remarcó, alineándose con la acusación del Ministerio Público Fiscal.
El letrado también puso el foco en el contexto de violencia de género, al advertir que este tipo de prácticas pueden profundizar la revictimización. “No podemos desviar el camino de la justicia en un delito tan grave”, señaló, y agregó que existe una problemática estructural que excede el caso puntual.
Violencia sistemática y pedido de mayor preventiva
Coronel Chalfón sostuvo además que los hechos investigados no corresponden a un episodio aislado, sino a una conducta reiterada en el tiempo. Según indicó, en la causa se describen situaciones de violencia física, psicológica y amenazas, incluso mediante el uso de redes sociales y perfiles falsos.
En ese marco, consideró insuficiente el plazo de prisión preventiva dictado y planteó que debería extenderse hasta dos años, con el objetivo de garantizar el avance de la investigación y la llegada a juicio oral.

Señalamientos y advertencias
Durante la entrevista, el abogado también hizo referencia a posibles irregularidades que, según indicó, deberían ser investigadas por la Justicia, aunque evitó dar nombres. “Que se investigue todo”, expresó, al tiempo que pidió responsabilidad a los distintos actores judiciales.
Finalmente, insistió en la necesidad de que el proceso se centre en las pruebas y en la protección de las víctimas. “No quiero cargar en mi conciencia con una víctima sin haber hecho nada”, concluyó.
